La directiva de la Unión Demócrata Independiente (UDI) ha rechazado contundentemente las acusaciones de «mezquindad» que el Gobierno lanzó tras la paralización del proyecto «Sala Cuna para Chile» en el Senado. El senador Gustavo Sanhueza, quien preside la comisión de Educación, defendió su labor, señalando que el problema principal es la falta de responsabilidad política por parte de la administración, que habría llegado tarde con decisiones clave para una iniciativa de gran impacto fiscal. Según Sanhueza, el equipo de Gabriel Boric no proporcionó lineamientos claros ni estudios financieros adecuados antes de intentar presionar para la votación.
Desde la UDI también mencionaron una supuesta descoordinación interna en el gabinete, apuntando a que las conversaciones con la Segpres no se alineaban con las acciones de los ministerios pertinentes. Sanhueza descartó que la falta de una reunión sea la causa real del estancamiento, atribuyéndolo a un defecto estructural en el diseño del proyecto después de cuatro años de gestión. En esta línea, la colectividad insistió en que no permitirán que avance una normativa que, a su parecer, presenta vacíos técnicos que ponen en riesgo su viabilidad futura.
POSICIÓN DEL PRESIDENTE DE LA UDI
El líder del partido, Guillermo Ramírez, reafirmó la postura opositora, argumentando que el proyecto original «perjudicaba a las mujeres» y afectaba la competitividad empresarial debido a su falta de financiamiento real. Ramírez indicó que la oposición presentó enmiendas a lo largo del proceso legislativo, pero que el Gobierno no fue capaz de presentar las modificaciones necesarias a tiempo. Para él, el intento de aprobación a última hora es una maniobra política para eludir responsabilidades ante la opinión pública.
Finalmente, la UDI anticipó que la iniciativa se aprobará únicamente bajo la próxima administración. Ramírez fue claro al afirmar que el proyecto de Sala Cuna será revisado y tramitado durante el gobierno del Presidente electo, José Antonio Kast, asegurando que bajo su mando contará con el rigor técnico y financiero que actualmente le falta. Con esto, la UDI cierra la puerta a un acuerdo inmediato, relegando la solución del conflicto al cambio de mando programado para el 11 de marzo.
Con Información de www.nuevopoder.cl
