El gobierno reafirma la necesidad de un último cónclave para unificar al oficialismo antes del cambio de mando.



El Gobierno, mediante las ministras Camila Vallejo (Segegob) y Macarena Lobos (Segpres), ha anunciado su intención de convocar un encuentro amplio con todos los partidos del oficialismo antes del 11 de marzo. Este encuentro, previsto para los primeros días del próximo mes tras el receso estival, busca reunir no solo a los presidentes de las colectividades, sino también a las cabezas de bancada. El propósito principal es coordinar una agenda legislativa que se espera sea “muy intensa” en sus últimos días, incluyendo proyectos cruciales como la reforma al sistema político, la eliminación del CAE y la ley de Sala Cuna.

Esta convocatoria se produce en un contexto de creciente tensión interna, evidenciada por el distanciamiento entre el Socialismo Democrático y el bloque que integra el Frente Amplio y el Partido Comunista, tras la absolución de Claudio Crespo y las críticas a la Ley Naín-Retamal. Desde el Gobierno enfatizan que la unidad debe ir más allá de las palabras y debe traducirse en la aprobación de iniciativas pendientes. La ministra Lobos destacó la importancia de compartir perspectivas y fortalecer la cohesión para enfrentar los desafíos que surgirán cuando el sector asuma su papel de oposición.

En el Socialismo Democrático, las respuestas han sido cautelosas. El senador Juan Luis Castro (PS) condicionó su participación a que no se presenten “dobles estándares” en la labor legislativa, mientras que el senador José Miguel Insulza (PS) expresó su pesar por la unificación del sector, una tarea que considera pendiente y que el presidente Boric no logró concretar durante su mandato. Por su parte, el PPD, a través de su presidente Jaime Quintana y el secretario general José Toro, mostró disposición para participar, afirmando que es una responsabilidad política “finalizar bien” el Gobierno del que han formado parte.

Desde la Democracia Cristiana, el jefe de bancada Héctor Barría valoró la iniciativa, aunque criticó que la convocatoria llegue “un poco tarde”. La decisión de participar por parte de la falange aún está en evaluación, dependiendo de un consenso entre sus parlamentarios. A pesar de estas reservas, hay un consenso en que la actividad legislativa de marzo no debe verse paralizada por desacuerdos políticos, ya que el éxito de estos proyectos será determinante para el legado final de la gestión antes de la llegada de José Antonio Kast a La Moneda.

Con Información de www.nuevopoder.cl

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