El Ministerio de Hacienda, junto con la Dirección de Presupuestos (Dipres), presentó el informe de cierre del ejercicio fiscal 2025, evidenciando que el gobierno del presidente Gabriel Boric no cumplió con la meta de balance estructural por tercera vez consecutiva. Las cifras preliminares indican que el déficit efectivo alcanzó un 2,8% del PIB, superando ampliamente el 2% proyectado en el último Informe de Finanzas Públicas. Este panorama ha suscitado serias inquietudes en el ámbito técnico, donde expertos alertan sobre una preocupante erosión de la credibilidad en el marco fiscal del país.
El deterioro en las cuentas públicas se debe, en gran parte, a una drástica caída en los ingresos tributarios, especialmente en los impuestos de primera categoría que abonan las empresas. Ante esta situación, el ministro Nicolás Grau anunció un recorte preventivo del gasto público de más de US$920 millones para el año en curso, además de convocar a una comisión de expertos para evaluar las recurrentes fallas en las proyecciones de recaudación. A pesar del déficit, Hacienda señaló un aspecto positivo: la deuda pública cerró en un 41,7% del PIB, una cifra ligeramente mejor a lo esperado, gracias al crecimiento económico y la estabilidad del tipo de cambio.
La presentación de estos resultados ha renovado las críticas de varios economistas, quienes consideran la gestión fiscal de la administración saliente como ineficaz. Alejandro Weber, decano de la USS, calificó el cierre de “desastroso”, argumentando que el déficit se duplicó sin la existencia de crisis externas, mientras que Cecilia Cifuentes, del ESE Business School, comentó sobre la “gruesa” sobreestimación de ingresos para coincidir con los niveles de gasto deseados. Para los especialistas, estas inconsistencias socavan la confianza de los mercados y las agencias de calificación de riesgo.
Este balance financiero constituye el punto de partida para el equipo económico del presidente electo, José Antonio Kast, quien tomará posesión el próximo 11 de marzo. La nueva administración se enfrentará a un entorno de limitada holgura fiscal, lo que requerirá implementar ajustes estructurales para restaurar la disciplina financiera. La cifra oficial del déficit estructural se dará a conocer el 12 de febrero, estableciendo así el marco definitivo bajo el cual el próximo gobierno deberá formular sus políticas públicas iniciales y cumplir con sus promesas de reducción de gasto. (NP-Gemini)
Con Información de www.nuevopoder.cl
