Estamos atravesando un periodo de tensiones en el sistema internacional, donde se evalúan tanto la confianza entre Estados como la validez de las normas compartidas. En este escenario, la implementación del Acuerdo sobre Biodiversidad Marina más allá de la Jurisdicción Nacional (BBNJ) nos recuerda que, con un objetivo común y trabajo multilateral, se pueden conseguir acuerdos ambiciosos por el bien de todos.
El BBNJ ilustra que el multilateralismo no es solo un concepto teórico. Las más de 80 partes involucradas y los más de 140 signatarios han posibilitado que el tratado entre en vigor con una rapidez inusual, lo que refleja una creciente convicción: la gobernanza oceánica y la conservación de la biodiversidad marina son cruciales para el desarrollo sostenible, la seguridad ambiental y la cooperación internacional.
En este marco, Chile ha asumido un rol protagónico y de liderazgo. Desde hace más de 80 años, nuestra nación ha entendido que la Política Exterior es una cuestión de Estado, contribuyendo de forma decisiva al desarrollo del derecho internacional, especialmente en materia de derecho del mar. Nuestra propuesta de Valparaíso como sede de la Secretaría del Acuerdo BBNJ es el último paso en una larga trayectoria, coherente con nuestra vocación oceánica, para abrir un nuevo capítulo en nuestra inserción internacional, donde la diplomacia jugará un papel fundamental en la búsqueda de las aspiraciones que dieron origen al orden internacional: paz y progreso.
Nuestra oferta de Valparaíso no se puede entender solo desde una perspectiva geográfica, sino como una propuesta estratégica para reforzar la implementación del tratado a nivel global, ampliando espacios de participación y promoviendo una distribución más equitativa de capacidades institucionales. Valparaíso, como ciudad portuaria y universitaria, tiene el potencial de articular ciencia, formación y diplomacia, respaldada por una red nacional de universidades y centros de investigación especializados en cuestiones marinas. Además, promete generar oportunidades concretas para la ciudad y el país, vinculadas a la cooperación, el conocimiento y la proyección internacional.
El acuerdo que hoy entra en vigencia es una herramienta para la conservación y uso sostenible de la biodiversidad marina en áreas fuera de la jurisdicción nacional. Establece mecanismos para la creación de áreas marinas protegidas y la realización de evaluaciones de impacto ambiental; fomenta el desarrollo de capacidades y la transferencia de tecnología; y crea un sistema para abordar de manera transparente el uso de recursos genéticos marinos. También aclara su relación con marcos existentes, incluido el régimen de pesca regulado por el Acuerdo de Nueva York de 1995.
El Acuerdo BBNJ reafirma nuestra visión de un futuro mejor para nuestros pueblos. Chile reitera su compromiso con un sistema internacional basado en reglas que favorezca la paz y la cooperación, y que nos proporciona las herramientas necesarias para avanzar hacia un desarrollo sostenible. En este sentido, invitamos a la comunidad internacional a unirse en la implementación del acuerdo y ofrecemos a Valparaíso como sede de la Secretaría, contribuyendo desde América Latina a un desafío global.
Alberto Van Klaveren
Canciller de Chile
Con Información de www.nuevopoder.cl
