Con un fuerte enfoque en la vocación, el compromiso social y la educación integral, la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Norte (UCN) llevó a cabo la ceremonia de titulación de la promoción 2025. En este evento, un total de 135 nuevos profesionales en el área de la salud recibieron oficialmente sus títulos para integrarse al sistema sanitario nacional.
La promoción 2025 incluye a 52 nuevos médicos, 19 nutricionistas, 34 enfermeros y 30 kinesiólogos, quienes finalizaron su formación rodeados de autoridades académicas, profesores, familiares y amigos. Este momento marcó no solo el cierre de un ciclo, sino el inicio de su contribución profesional al país.
Durante la ceremonia, la Rectora de la UCN, María Cecilia Hernández Vera, resaltó que los titulados “tienen una identidad y un propósito que forman parte del sello distintivo de esta Casa de Estudios, que abarca no solo el ámbito académico, sino también un aspecto ético, vinculado al humanismo cristiano que guía a nuestra institución”.
La autoridad académica añadió que la calidad profesional va más allá del conocimiento técnico. “Entender que la excelencia no se restringe a saber, sino que también incluye integridad, responsabilidad, respeto y un compromiso con el bien común, es esencial para el Chile que estamos construyendo. Nuestro país requiere líderes comprometidos, capaces de aplicar su conocimiento y técnica en pro de la justicia, la equidad, la sostenibilidad y el desarrollo humano”, afirmó. En este contexto, se mostró particularmente orgullosa de los nuevos profesionales de la salud, resaltando que «tienen la misión de promover el bienestar y la calidad de vida desde una perspectiva preventiva, terapéutica y profundamente humana”, expresó.
Por su parte, la Decana (I) de la Facultad de Medicina UCN, Paula Ligeti Suardo, subrayó la profunda responsabilidad social que conlleva el ejercicio de sus futuras profesiones. “Ser profesional de la salud implica estar al lado de las personas en los momentos más difíciles de sus vidas: en la enfermedad, el dolor y la incertidumbre. En un sistema que a menudo está bajo tensión, el trato humano, respetuoso y empático será siempre fundamental”, aseguró.
Asimismo, instó a los titulados a tomar un rol activo en la transformación del sistema de salud. “No están únicamente llamados a un rol asistencial. Tomen iniciativas para ocupar posiciones de liderazgo, gestión e investigación. El país necesita profesionales de la salud que participen en la toma de decisiones, que impulsen políticas públicas y gestionen equipos, avanzando en nuestro sistema sanitario con visión, humanidad y evidencia. Nunca subestimen el poder de su voz y de su formación”, enfatizó.
RECONOCIMIENTOS
Como parte de la tradición, la Facultad de Medicina otorgó el premio “Constanza Pedreros Beroíza”, en homenaje a la memoria de una estudiante de Medicina fallecida, conocida por su profundo amor por la vida y por sus pacientes, así como por los valores de generosidad, solidaridad, humildad y compañerismo que caracterizaron su paso por la universidad.
Este galardón fue otorgado a Sergio Rubina Andrade, quien expresó su emoción al recibirlo, señalando que la universidad le proporcionó no solo conocimientos académicos, sino también el valor de la responsabilidad, el compromiso y el enfrentamiento de desafíos colectivos. “Ser médico es interpretar el sufrimiento del paciente, escuchar, mirar a los ojos y ofrecer calidez y humanidad. No hay tratamiento efectivo sin un trato respetuoso y humano”, comentó.
Además, se reconoció a los estudiantes destacados de cada carrera, quienes son símbolo del compromiso académico y humanitario de la promoción: Mario Rodríguez Muñoz en Nutrición y Dietética; Javiera Bravo Suárez en Medicina; Thiare Jara Montecinos en Enfermería; y Joaquín Verdugo Hiriart en Kinesiología.
VOCACIÓN Y COMPROMISO
La ceremonia también estuvo marcada por reflexiones de los nuevos profesionales sobre su papel en la salud del país.
Antonia Pardo Orellana, titulada en Nutrición y Dietética, destacó que su profesión representa “un verdadero compromiso con la salud integral de las personas, desde una atención cercana, empática y humana, entendiendo que el paciente es mucho más que un diagnóstico”.
Desde Kinesiología, Pablo Álvarez Morales enfatizó la cercanía inherente a la disciplina y la importancia de la inclusión en la atención sanitaria. Subrayó que “un kinesiólogo debe estar preparado para atender a todas las personas, sin distinción de edad, género, origen ni capacidades. Desde 2022, he incluido el aprendizaje de la lengua de señas en mi formación, lo que me permitirá ofrecer atención directa a personas sordas sin intérprete. Creo firmemente que este enfoque inclusivo refleja el verdadero sentido de nuestra profesión y el compromiso de brindar atención equitativa y digna para todos”.
Leslie Rivera Ahumada, egresada de Enfermería, mencionó que su proyección profesional se orienta hacia la gestión y el ámbito ambulatorio, destacando la importancia de la eficiencia, el trato respetuoso y el trabajo en equipo. “Nuestro aporte está en cómo tratamos a los pacientes, a sus familias y a nuestros colegas”, indicó.
Finalmente, Florencia Gamboa Vélez, titulada en Kinesiología, enfatizó el significado personal y familiar de la ceremonia y reafirmó la vocación que comparten en su generación: “Nadie desea estar en una situación de atención de salud; por eso, nuestro deber es comprender, acompañar y tratar a las personas con respeto y empatía, en el momento en que más lo necesitan”.
APORTE A LA COMUNIDAD
A 23 años de su creación, la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Norte ha demostrado un aporte constante a la formación de profesionales de la salud, en pregrado y postgrado, reafirmando su compromiso con la salud pública y el desarrollo regional.
Hasta la fecha, esta facultad ha formado a un total de 1.863 profesionales en salud, incluidos 820 médicos, 357 enfermeros, 268 nutricionistas y 418 kinesiólogos, a los que se suman los 135 nuevos titulados de las cuatro carreras. En el ámbito del postgrado, actualmente se están formando 118 médicos especialistas, mientras que 199 profesionales han completado su formación en diversas áreas de especialización médica.
Cabe destacar que más del 70% de los titulados, tanto de pregrado como de postgrado, ha decidido permanecer en la Región de Coquimbo, contribuyendo de manera directa al fortalecimiento de la red asistencial local.
Con esta nueva generación de egresados, la Facultad de Medicina UCN reafirma su compromiso de formar profesionales competentes, éticos y profundamente humanos, preparados para contribuir activamente al fortalecimiento del sistema de salud nacional y al bienestar de las personas y comunidades del país.
Con Información de tierramarillano.cl