Durante la Guerra Civil estadounidense, Lincoln identificó el elemento esencial entre el triunfo y la derrota como la búsqueda de un general que comprendiera la «horrenda aritmética» de la guerra. Esta lucha es una batalla de sangre y recursos; los costos en vidas y materiales son lo que determina la continuidad de un conflicto. Sin embargo, aunque esta aritmética es dinámica, nunca había cambiado con tanta velocidad como en este momento. Durante la Guerra Fría, Estados Unidos implementó programas costosos como el de la Guerra de las Galaxias, no solo por su relevancia estratégica, sino para enviar un mensaje al Kremlin: ni su economía ni su capacidad bélica podían mantener el ritmo. Gorbachov, convencido, decidió poner fin a la competencia con Estados Unidos, que había perdurado durante décadas.