Durante varios años, la costa atlántica de Norteamérica fue desatendida por la Corona, lo que permitió a piratas y filibusteros establecerse en la región y utilizarla como base de operaciones contra los buques españoles. Los franceses levantaron la base de Fort Caroline en la desembocadura del río San Juan, en Florida, cerca de Jacksonville, lo que generó sospechas en la monarquía española, que decidió construir la fortificación de San Agustín en la misma costa.
Menéndez de Avilés: pionero en la fundación de ciudades, fortalezas y misiones en EE. UU.
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