Desde las más altas instancias estadounidenses se ha cuestionado, en ocasiones recientes con notable contundencia, el modelo de inversión en Defensa que se adopta en España para abordar tanto la modernización de capacidades militares como un esfuerzo conjunto para mejorar los potenciales combativos. Las críticas hacia España también han emergido desde altos representantes de algunas naciones europeas, miembros igualmente de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). La realidad, aunque puede ser evaluada desde diversas perspectivas, es que las inversiones en material, equipo y personal han crecido de manera exponencial y oficialmente se ha alcanzado, para el 2025, una cifra del 2% del Producto Interior Bruto (PIB), que fue el objetivo acordado en el tratado de Gales.
El gasto en defensa de España según datos de la OTAN.
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