
El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren, indicó que no se ha recibido ninguna nota de protesta desde Argentina tras el paso de un avión de transporte Airbus Defence and Space A400M Atlas C.1 de la Royal Air Force (RAF) hacia la Antártica.
La aeronave, matrícula ZM413, como informó Infodefensa.com, realizó el 17 de enero una escala logística en el Grupo de Aviación N° 10 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) en la base aérea Pudahuel en Santiago, antes de dirigirse a Punta Arenas y, posteriormente, continuar hacia la estación científica Rothera del British Antarctic Survey (BAS), ruta en la que sobrevoló la base conjunta argentina San Martín en la isla Adelaide.
Según Infogate, Van Klaveren afirmó que «no hemos recibido ninguna nota sobre ese asunto», explicando luego que «lo que puedo señalar es que es completamente normal que expediciones de diferentes países hacia la Antártica, incluido el Reino Unido, se realicen a través de Punta Arenas y por el territorio chileno».
El ministro añadió que «es una actividad habitual. Además, existen acuerdos entre nuestro país y el British Antarctic Survey que facilitan las operaciones relacionadas con actividades científicas. Siempre hemos apoyado la actividad científica de varios países a través de Punta Arenas».
Van Klaveren destacó que «nuestro objetivo es que Punta Arenas funcione como un puente natural hacia la Antártica, una puerta de entrada, especialmente si se cumplen los objetivos de investigación y la contribución a la ciencia de la paz en la Antártica. Por lo tanto, es una actividad totalmente normal y dirigida a facilitar el acceso a la Antártica para actividades científicas de diferentes países».
Al ser consultado por Infogate sobre si este escenario era válido, incluso tratándose de un avión de la RAF, a pesar de la suspicacia y descontento continuo de Argentina por el paso de unidades militares británicas en la región debido a la cuestión de las Malvinas, Van Klaveren reiteró que «hay muchos países que utilizan aeronaves militares para acceder a la Antártica, y nosotros facilitamos eso, por supuesto, con el permiso correspondiente para el sobrevuelo, entre otros».