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En un caso inusual, el South China Morning Post informa que médicos en China injertaron quirúrgicamente la oreja seccionada de una paciente a su pie.
La paciente, identificada con el apellido Sun, sufrió un grave accidente laboral con maquinaria pesada que le arrancó una parte considerable del cuero cabelludo y la oreja, según Qiu Shenqiang, director adjunto de la unidad de microcirugía en el Hospital Provincial de Shandong en Jinan.
El daño a su cuero cabelludo y red vascular era tan grave que, en ese momento, restaurar la oreja era imposible. Por ello, se decidió realizar el procedimiento para preservar el orificio auditivo para que pudiera ser reimplantado más tarde.
El cuero cabelludo, el cuello y la cara estaban desgarrados y “divididos en múltiples fragmentos”, afirmó Qiu a SCMP, mientras que la oreja había sido “totalmente seccionada”. El equipo intentó repararla de inmediato, pero se enfrentó a una dura realidad médica: el cráneo necesitaba más tiempo, al menos meses, para sanar.
No se puede simplemente colocar una parte del cuerpo en hielo durante tanto tiempo, así que el equipo quirúrgico optó por un enfoque radical: salvar la oreja injertándola en otra parte del cuerpo. Según Qiu, decidieron el pie porque las arterias y venas allí son compatibles con las que se encuentran en la oreja. La piel y los tejidos blandos del pie también son similares en grosor a los del cuero cabelludo.
La elección tenía sentido en teoría, aunque seguía siendo un riesgo. Injertar una parte del cuerpo en un sitio diferente para preservarla, conocido como injerto heterotópico, no es poco común en procedimientos como trasplantes de órganos, pero hacerlo con una oreja y un pie no tiene precedente en la historia médica.
A pesar de esto, el equipo de Qiu logró realizarlo. El injerto inicial duró diez horas, durante las cuales los cirujanos conectaron meticulosamente la compleja red de venas delicadas.
Sin embargo, surgieron complicaciones cinco días después, cuando la oreja se tornó de un color negro-púrpura al tener dificultades sus venas de conexión para enviar sangre al corazón, provocando que la sangre se acumulase. Durante los siguientes cinco días, el equipo rescató la oreja con sangrías manuales, un proceso laborioso que requirió casi quinientas intervenciones individuales.
Una vez estabilizada la oreja, el equipo comenzó a restaurar gradualmente el cuero cabelludo de la paciente. Tras cinco meses del accidente, el cuero cabelludo y el cuello habían sanado lo suficiente, y el equipo devolvió la oreja a su lugar correcto.
El procedimiento se realizó en octubre. La paciente ha sido dada de alta, y su función facial y de tejidos se ha recuperado en gran medida, reportó SCMP.
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Con información de https://futurism.com/health-medicine/scientists-graft-human-ear-foot