El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, conocido por su postura ultraderechista, ha realizado una nueva visita a la Explanada de las Mezquitas este miércoles, en el marco de la festividad de Sucot y con el fin de «rezar por la victoria en la guerra», en un contexto de negociaciones para un posible alto al fuego en la Franja de Gaza.
Según informó su oficina, el propósito de la visita, conocida por los judíos como el Monte del Templo y por los musulmanes como el Noble Santuario, era «orar por la victoria en la guerra, la destrucción de Hamás y el regreso de los secuestrados durante los ataques del 7 de octubre de 2023», de acuerdo al portal israelí Arutz Sheva.
Ben Gvir ha efectuado varias visitas a este lugar en los últimos meses, lo que ha generado críticas por parte de autoridades, grupos armados palestinos y Jordania. Posteriormente, destacó en su cuenta de la red social X que, «dos años después de la terrible masacre», cada hogar en Gaza tiene una imagen del Monte del Templo.
«Hoy, dos años después, hemos triunfado en el Monte del Templo; somos los propietarios del mismo», manifestó. «Rezo para que nuestro primer ministro permita una victoria total también en Gaza: para erradicar a Hamás, lograr el regreso de los secuestrados y alcanzar una victoria completa», concluyó.
Hamás calificó la visita de Ben Gvir, a quien considera un «extremista» que se encontraba «acompañado por colonos», como un «acto provocativo y deliberado», que coincide con el 35º aniversario de la Masacre de Al Aqsa o Lunes Negro, en la que más de 20 palestinos fueron asesinados por las fuerzas israelíes durante una protesta vinculada a la construcción de un tercer templo judío.
Según Hamás, esta visita «refleja la mentalidad fascista del gobierno de ocupación, que deliberadamente profana la santidad de la mezquita de Al Aqsa y los sentimientos de musulmanes en todo el mundo», según informa el diario palestino ‘Filastin’.
La irrupción, en coincidencia con el aniversario de la masacre, no es un episodio aislado, sino un mensaje agresivo que busca perpetuar la división temporal y espacial e imponer el control de la ocupación sobre la mezquita de Al Aqsa, en el contexto de un exhaustivo proyecto de judaización contra la presencia árabe e islámica en Jerusalén, según el grupo islamista palestino.
Hamás subrayó que «los ataques e incursiones no alterarán la realidad de que Al Aqsa es una mezquita islámica». «Nuestro pueblo permanecerá firme en su fe y defenderá sus derechos y lugares sagrados por todos los medios legítimos». Por esta razón, instan a los palestinos a «mantenerse alertas» y a «proteger masivamente el complejo de la mezquita de Al Aqsa frente a los planes israelíes», pidiendo también a los países árabes e islámicos y a las organizaciones internacionales que asuman su responsabilidad política, legal y moral para frenar esta agresión.
En este contexto, el Gobierno palestino ha declarado que las «reiteradas incursiones» de Ben Gvir son intentos de aumentar la tensión en la región y perjudicar los esfuerzos del presidente estadounidense Donald Trump para negociar un alto al fuego en Gaza. El Ministerio de Exteriores palestino condenó «firmemente» las acciones del «extremista Ben Gvir» y sus medidas provocativas, así como la profanación de la mezquita con el fin de perpetuar su división temporal y espacial.
«Las acciones coloniales y provocadoras de los colonos, lideradas por Ben Gvir, buscan crear un clima de tensión en la Cisjordania ocupada y en la región en general», insistieron, subrayando que la comunidad internacional «debe exigir responsabilidades a Israel, como potencia ocupante, y a sus colonos por sus violaciones del Derecho Internacional».
Asimismo, se reitera que Jerusalén Este, «capital del Estado de Palestina», es un territorio ocupado. «La mezquita de Al Aqsa y la Explanada de las Mezquitas son bienes islámicos protegidos y un lugar de patrimonio mundial amenazado», argumentó, recordando que el mundo no debe ser complaciente ante las incursiones israelíes y otros crímenes cometidos en Jerusalén y contra los palestinos.
CRÍTICAS DESDE JORDANIA
El Gobierno de Jordania también se ha unido a las críticas hacia Ben Gvir por su visita a la Explanada de las Mezquitas, condenando de manera enérgica el «asalto» del ministro israelí, al que denomina «extremista», acusándolo de llevar a cabo «incursiones provocativas» en el complejo, «bajo la protección de la policía de ocupación israelí».
«Esto es una violación flagrante del Derecho Internacional y del Derecho Internacional Humanitario, así como una escalada condenable y una provocación inaceptable», señaló Fuad al Mayali, portavoz del Ministerio de Exteriores jordano, en un comunicado publicado en su cuenta de la red social X, reiterando el «rechazo absoluto» y la «firme condena» de Amán hacia las «continuas e inaceptables» visitas de Ben Gvir al lugar.
Al Mayali advirtió que estas acciones constituyen «una violación evidente del ‘statu quo’ histórico y legal» en el lugar, además de un intento de dividir temporal y spatialmente la Explanada de las Mezquitas, y advirtió sobre las posibles consecuencias de estas «acciones provocativas e ilegales» en los lugares sagrados islámicos y cristianos en Jerusalén Este.
El portavoz ha instado a Israel, como potencia ocupante, a «poner fin» a estas acciones, destacando que forman parte de «la política del Gobierno extremista israelí de seguir en una peligrosa escalada y continuar con medidas ilegales y unilaterales en la Cisjordania ocupada».
Los visitas de altos funcionarios israelíes al complejo suelen generar la condena de las autoridades palestinas y jordanas, que velan por mantener el ‘statu quo’ que prohíbe a los judíos rezar en la Explanada de las Mezquitas, aunque la policía ha permitido oraciones limitadas en la zona cuando acompaña a los fieles que ingresan al complejo.
Este lugar, que está bajo control israelí desde la ocupación de la Ciudad Vieja de Jerusalén durante la Guerra de los Seis Días en 1967, fue el sitio de los Primer y Segundo Templos, cuya herencia histórica ha sido prácticamente destruida, quedando solo el Muro de las Lamentaciones y la mezquita de Al Aqsa, que es el tercer lugar más sagrado para el islam.
Con Información de www.elperiodista.cl