Vínculos entre la salud bucal y la diabetes: análisis de sus interrelaciones.

Por Dr. Daniel Olavarría Díaz
Cirujano Dentista y Académico CFT Santo Tomás Osorno
La diabetes es una enfermedad crónica que se presenta cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o no la utiliza de forma efectiva. Existen dos tipos principales: tipo 1 y tipo 2, siendo este último el más común en Chile.
En las últimas décadas, su incidencia ha aumentado considerablemente, principalmente por factores de riesgo como la obesidad, la inactividad física y una alimentación alta en azúcares y grasas. Actualmente, la diabetes afecta al 12,3% de los adultos y a más del 30% de los mayores de 65 años, lo que equivale a más de 1,8 millones de personas en nuestro país.
Se sabe poco sobre la relación entre la salud bucal y esta enfermedad; quienes sufren de diabetes tienden a experimentar síntomas orales como sequedad bucal, mayor riesgo de caries, mayor susceptibilidad a infecciones bacterianas y por hongos, y una cicatrización lenta de heridas.
Una de las conexiones más preocupantes es la periodontitis, una enfermedad inflamatoria crónica que afecta los tejidos que sostienen los dientes, provocando su movilidad y posible pérdida. En Chile, su prevalencia supera el 90% en adultos, convirtiéndola en un serio problema de salud pública.
Ambas condiciones están interrelacionadas: una diabetes descontrolada puede agravar la periodontitis, y esta, al generar inflamación crónica, incrementa la resistencia a la insulina, complicando el control glucémico. Este ciclo vicioso empeora el pronóstico de ambas condiciones; de hecho, tratar la periodontitis puede ayudar a mejorar, en parte, los niveles de glucosa en sangre.
A pesar de esta clara relación, muchos pacientes y profesionales de la salud aún desconocen su importancia.
Es vital considerar las graves complicaciones que puede conllevar una diabetes mal controlada, tales como problemas cardíacos, daño nervioso, alteraciones visuales, deterioro renal, pie diabético y amputaciones. Por ello, es esencial un enfoque integral para el manejo de la enfermedad que incluya la atención odontológica.
Una medida concreta a nivel de salud pública sería incluir servicios odontológicos específicos en el GES de Diabetes Mellitus, asegurando de este modo que los pacientes reciban la atención dental necesaria.
Entre las recomendaciones para el cuidado de los pacientes diabéticos se sugiere mantener un control médico riguroso de la enfermedad, seguir la terapia farmacológica y la dieta indicada, realizar ejercicio regularmente, mantener una higiene bucal estricta, asistir a revisiones dentales periódicas y estar atentos a cualquier cambio en la boca, como sangrados, úlceras o molestias en las encías. Ante cualquier anomalía, es crucial consultar al odontólogo. Solo así podremos reducir el impacto de estas enfermedades, que, lejos de ser independientes, están profundamente interconectadas.

Con Información de osornoenvivo.cl

Con Información de chilelindo.org

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