El piloto neerlandés Max Verstappen (Red Bull) ganó este domingo el Gran Premio de Catar, superando a Oscar Piastri, quien aún mantiene opciones de ser campeón en la última carrera del Mundial en Abu Dabi dentro de una semana. Lando Norris, de McLaren, finalizó cuarto tras una estrategia fallida, mientras que el español Carlos Sainz (Williams) logró el tercer lugar.
El equipo McLaren, considerado el mejor del Mundial y campeón de Constructores, tomó la sorprendente decisión de no entrar a ‘boxes’ durante un Safety Car temprano, lo que les costó una parada extra en las últimas vueltas. A pesar de tener el mejor coche, Norris no pudo mantener el ritmo necesario y perdió su primera oportunidad matemática para convertirse en campeón del mundo.
El británico sigue liderando la clasificación con 408 puntos, mientras Verstappen es segundo con 396 y Piastri, tercero con 392. Una mención especial va para Sainz, quien alcanzó su segundo podio de la temporada, tan impresionante como el de Bakú, manteniendo la presión de Kimi Antonelli de Mercedes, quien cedió posición a Norris en la última vuelta.
La carrera no tuvo el espectáculo que se esperaba desde el inicio, con una primera curva limpia y sin incidentes. Piastri mantuvo la pole position, y Norris, en modo calculadora, no opuso resistencia a la buena salida de Verstappen, quien asumió el segundo lugar. Por detrás, Sainz y Fernando Alonso también avanzaron, colocándose quinto y sexto, respectivamente.
A lo largo de la carrera, se formó un tren de coches sin distancias amplias ni posibilidades de adelantamiento, hasta que en la vuelta siete, Nico Hülkenberg (Sauber) colisionó con Pierre Gasly (Alpine), lo que resultó en la aparición del Safety Car. La lógica sugería entrar a ‘boxes’ en esta detención, dado que Pirelli solo permitía 25 vueltas por juego de neumáticos.
Sin embargo, los dos McLaren decidieron no parar. Piastri y Norris aceleraron para crear un hueco que les permitiera realizar su parada obligatoria antes que los demás, con la esperanza de evitar mucho tráfico o un nuevo Safety Car. Verstappen, por su parte, controlaba las distancias mientras los McLaren mostraban un buen rendimiento durante todo el fin de semana en Lusail.
Sainz ganó posiciones con su entrada a ‘boxes’ en la vuelta siete, defendiendo su cuarta plaza, y se unió a la lucha por el podio tras la parada de los McLaren. Piastri y Norris realizaron su primera parada en la vuelta 25, regresando apenas delante de Alonso. En la vuelta 32, el resto de los pilotos también hizo su segunda parada.
A pesar de contar con el mejor coche, los McLaren se vieron obligados a empujar, pero necesitaban otra parada si no había un milagro con otra aparición del Safety Car. Norris estuvo cerca de perder el control en la curva 14, acumulando advertencias por límites de pista.
Al igual que el líder del Mundial, Piastri también arriesgó en la misma curva, intentando crear una ventaja pero arriesgando en el proceso. La estrategia de McLaren resultó errónea, y tras la parada extra no pudieron aprovechar su posición. El orden final en las últimas 12 vueltas fue: Verstappen, seguido de Piastri a 15 segundos, Sainz, Antonelli, Norris, Hadjar, Russell y Alonso.
A pesar de la tensión, no hubo incidentes graves. Verstappen selló su séptima victoria de la temporada, reafirmándose como el vigente campeón y demostrando que no se rendirá, a solo 12 puntos de Norris. El británico minimizó el daño superando a Antonelli en la carrera final, aunque no logró alcanzar a Sainz.
Sainz realizó una hazaña en Catar, extrayendo el máximo de su Williams. Alonso terminó séptimo, perjudicado por un trompo en las últimas vueltas que le costó dos posiciones, luego de resistir la presión de más de la mitad de la parrilla.
Con Información de www.elperiodista.cl