El gobierno de Venezuela ha efectuado serias acusaciones contra Estados Unidos, señalando que un destructor de la Armada estadounidense llevó a cabo un abordaje ilegal a una embarcación pesquera venezolana en aguas que, según Caracas, son de su jurisdicción. Las autoridades venezolanas han calificado este hecho como un intento de Washington por justificar una escalada militar en el Caribe.
El canciller venezolano, Yván Gil, aclaró en un comunicado que la embarcación atunera estaba realizando actividades de pesca autorizadas cuando fue abordada de manera hostil por el destructor Jason Dunham (DDG-109), que contaba con un grupo de dieciocho militares armados. Gil expresó su preocupación por la intervención de las fuerzas estadounidenses, acusándolas de dificultar el trabajo de los pescadores locales.
Además, el presidente Nicolás Maduro y su gobierno han aprovechado este incidente para criticar la política exterior de EE.UU. en la región, argumentando que pretende crear pretextos para una confrontación bélica. Venezuela ha exigido a EE.UU. que detenga acciones que amenacen la paz y la seguridad en el Caribe, señalando que tales maniobras ponen en riesgo tanto a sus ciudadanos como a la estabilidad de la región.
En un clima de creciente tensión, Estados Unidos ha mantenido un significativo despliegue militar cerca de las costas venezolanas, incluyendo el envío de aviones y submarinos de combate, lo que ha llevado a Caracas a considerar estas acciones como un peligroso intento de cambio de régimen en el país.
Con un tono desafiante, el ministro de Interior, Diosdado Cabello, hizo un llamado a una defensa “implacable” de la soberanía venezolana. En sus declaraciones, subrayó la necesidad de una resistencia activa y preparación continua frente a lo que considera agresiones extranjeras, en el marco de un plan militar que involucra a diversas fuerzas armadas y milicias en el país.
Con Información de factos.cl