Después de dos años de esfuerzo, con la participación de miles de miembros de la comunidad universitaria, la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) ha informado que la Universidad de Chile ha obtenido la acreditación en el nivel de excelencia por un período de siete años (2025-2032).
El proceso de autoevaluación, encabezado por la prorrectora, Alejandra Mizala, facilitó la inclusión de diversas perspectivas, la revisión crítica de los logros universitarios y la definición clara de los desafíos que marcarán el nuevo ciclo institucional. Así, la Universidad de Chile alcanza por cuarta vez consecutiva la acreditación máxima.
“Este triunfo es el resultado del esfuerzo colectivo de nuestra comunidad”, expresó la rectora Rosa Devés, quien subrayó que “conseguir siete años de acreditación no solo es motivo de orgullo, sino también de responsabilidad”. “En momentos donde el valor del conocimiento, la evidencia y la libertad académica enfrentan crecientes tensiones, la Universidad de Chile reafirma su compromiso de responder con rigor y autonomía, promoviendo el conocimiento y educando en un marco de equidad. Este reconocimiento valida que contamos con una comunidad lista para asumir los retos presentes y futuros que requieren de su talento, imaginación y fortaleza”, añadió.
La decisión de la CNA refuerza un camino de mejora continua, evidenciado en logros concretos como la renovación integral de los planes de estudio de pregrado con nuevos estándares de calidad e igualdad de género; el fortalecimiento del cuerpo académico y un aumento en la participación femenina (252 académicas más entre 2018 y 2025); la expansión de la investigación y la innovación con impacto en la sociedad; la consolidación de la vinculación con el medio, con 17,000 actividades realizadas entre 2018 y 2024, incluyendo la inauguración del Complejo VM20 y la Sala Sinfónica; así como un sistema de aseguramiento de la calidad más robusto y articulado que guía la planificación estratégica de toda la institución.
En el período evaluado, la universidad se destacó por su contribución formativa y su capacidad de generar conocimiento de vanguardia. En 2025, fue la institución con el mayor número de nuevas matrículas entre las universidades acreditadas en excelencia y logró importantes avances en progresión y titulación. Además, en 2024, graduó al 16% de los profesionales con grado de doctor en el país. En investigación, lideró a nivel nacional en la adjudicación de proyectos ANID y en proyectos concursables de I+D. Entre 2018 y 2024, el 51% de sus artículos científicos se publicaron en revistas indexadas de alto impacto.
Una comunidad que mira hacia el futuro
“Esta acreditación es símbolo del trabajo riguroso y comprometido de una comunidad que aborda su labor con honestidad y responsabilidad pública. Esta situación confirma que la Universidad de Chile se avanza de manera cohesionada, con un proyecto claro y la convicción de que su misión con el país se proyecta con renovada fuerza hacia el futuro”, afirmó la prorrectora, Alejandra Mizala.
Siguiendo esta línea, la rectora Devés mencionó que esta acreditación “nos motiva a avanzar en prioridades ya definidas, tales como la formación integral para el ejercicio de la ciudadanía, la ciencia e innovación con propósito social, el desarrollo ético de nuevas tecnologías, una vinculación orientada al bienestar social, así como una gestión e infraestructura que aseguren la excelencia, equidad y sostenibilidad”.
Por lo tanto, esta acreditación en nivel de excelencia inicia una etapa enfocada en profundizar transformaciones en áreas clave, como la flexibilidad curricular, el acompañamiento estudiantil, la internacionalización, la igualdad de género, el fortalecimiento de la investigación, la modernización de la gestión y el desarrollo del nuevo Plan de Desarrollo Institucional.
El director ejecutivo del proceso de acreditación, Thomas Griggs, resaltó el carácter participativo del trabajo realizado para alcanzar este hito institucional. “Más de 15,000 personas contribuyeron a esta autoevaluación, incluyendo quienes respondieron nuestras encuestas. Es un logro colectivo que no solo reconoce lo que hemos construido, sino que también abre un nuevo ciclo de desafíos para continuar fortaleciendo la docencia, la investigación, la innovación y la relación con el país”, comentó.
Finalmente, la prorrectora Mizala concluyó que con esta acreditación “la Universidad de Chile reafirma su compromiso con el bienestar del país, su capacidad para enfrentar un entorno cambiante y su voluntad de seguir contribuyendo, desde el conocimiento, la cultura y la formación de personas, a un desarrollo más equitativo y sostenible para todos”.
Con Información de www.lanacion.cl