Tres oficiales en retiro del Ejército condenados a prisión perpetua por el caso Pisagua.

La Segunda Sala de la Corte Suprema, en un fallo unánime compuesto por el ministro Manuel Antonio Valderrama, las ministras María Teresa Letelier y María Soledad Melo, y los abogados (i) Juan Carlos Ferrada y Raúl Fuentes, sentenció a Conrado Vicente García Giaier y Pedro Santiago Collado Martí a prisión perpetua. Asimismo, Arturo Alberto Contador Rosales fue condenado a 20 años de presidio efectivo, todos como responsables de los delitos de secuestro calificado de 32 hombres y una mujer en Iquique y Pisagua, entre 1973 y 1974.

El 2 de junio de 1990 se encontró un sitio en el sector norponiente del Cementerio de Pisagua, donde los prisioneros fueron fusilados y arrojados a una fosa común, cubiertos con cal y tierra.

Sesiones de “ablandamiento”

En la sentencia de primer grado, el ministro en visita extraordinaria para causas de violaciones de derechos humanos en Arica, Iquique, Antofagasta, Copiapó y La Serena, Vicente Hormazábal Abarzúa, estableció los siguientes hechos:
a) A partir del 11 de septiembre de 1973, muchas personas en Iquique, simpatizantes o miembros de los partidos Comunista, Socialista o MAPU, fueron detenidas. Se les imputó, en algunos casos, delitos específicos como intentar envenenar el agua de la ciudad o intentar asaltar cuarteles, sin embargo, la mayoría fue arrestada únicamente por su afinidad política o por pertenecer a algún partido de izquierda legalmente constituido, o al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).
b) Estas personas, de diferentes edades, eran llevadas bajo las órdenes del general Ernesto Carlos Joaquín Forestier Haensgen (fallecido) a la Sexta División de Ejército o a la Primera Comisaría de Carabineros de Iquique. Su detención concluía en el Regimiento de Telecomunicaciones, donde se les alojaba en patios y más tarde se les separaba según su filiación política. Mientras algunos eran interrogados, otros sufrían torturas de distintas intensidades, dependiendo de la importancia política que el régimen les asignara, y posteriormente eran enviados a Pisagua.
c) Las mujeres eran trasladadas inicialmente al Batallón Logístico bajo custodia militar, luego al Buen Pastor, donde eran controladas por monjas y compartían espacio con reclusas comunes antes de ser enviadas a Pisagua, donde permanecían bajo vigilancia armada en el segundo piso de un teatro.
d) El Campamento de Prisioneros de Pisagua estaba a cargo del teniente coronel Ramón Caupolicán Larraín Larraín (fallecido). Este recibía órdenes directas de Forestier Haensgen y tenía bajo su mando a un contingente de guardias, formado por un capitán y oficiales. Las sesiones de ‘ablandamiento general’, conocidas por las víctimas, consistían en múltiples formas de tortura física por parte de los guardias.
e) A medida que el campamento iniciaba operaciones, los prisioneros eran clasificados por su importancia política en distintas secciones de la cárcel, en condiciones deplorables. Aunque algunos pudieron trabajar y obtener ciertas franquicias gracias a sus habilidades, eran testigos del sufrimiento de sus compañeros. Se llevó a cabo una visita de periodistas que, bajo la fachada de la Cruz Roja Internacional, lograron documentar la existencia del campo.
f) Solo una parte de los detenidos en Pisagua fue sometida a Consejo de Guerra, realizados en la escuela local. Muchos fueron condenados sin sentencia escrita o notificada, a menudo basándose solo en confesiones obtenidas bajo tortura.
g) Además de los ‘ablandamientos colectivos’, había interrogatorios individuales donde un grupo liderado por el fiscal Mario Acuña Riquelme, que incluía a otros funcionarios, aplicaba tormentos que causaban secuelas físicas y psicológicas.
h) Este equipo de interrogadores viajaba regularmente a Pisagua desde Iquique en una avioneta. No permanecían allí de forma continua porque también realizaban interrogatorios en el Regimiento de Telecomunicaciones bajo el mando de Pedro Santiago Collado Martí, vinculado a Mario Acuña Riquelme.
i) Las torturas incluían golpes, violencia sexual, exposición a condiciones extremas, y otras prácticas brutalmente inhumanas.

Las víctimas

Entre las víctimas se encuentran Juan Alberto Araya Álvarez, Nelson Eddy Clery Cabezas, Freddy Beder Alonso Oyanadel, entre otros.

Fotografía Fortín Mapocho

Con Información de desenfoque.cl

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