La Comisión Chilena de Derechos Humanos (CCHDH), junto con el Colegio de Profesores de Chile y la Confederación Democrática de Profesionales Universitarios de la Salud (CONFEDEPRUSS), han emitido una declaración pública instando a la comunidad a rechazar las opiniones del candidato presidencial, Johannes Kaiser. Asimismo, solicitan al Ministerio Público y al Instituto Nacional de Derechos Humanos que tomen las acciones legales necesarias para investigar y sancionar sus declaraciones en defensa del derecho a la vida, la libertad de expresión, el derecho a la asociación y las libertades políticas de todos los chilenos.
Johannes Kaiser, candidato del partido Nacional Libertario, justificó el golpe de Estado de 1973 y expresó que apoyaría un nuevo golpe de Estado con todas sus consecuencias en una entrevista con Tomás Mosciatti en el programa «De Frente» el 3 de julio de 2025.
Las organizaciones que firman la declaración afirman que estas opiniones constituyen una violación a la Ley Nº 12.927 de Seguridad del Estado, que en su artículo 4º sanciona a quienes, por cualquier medio, propagan doctrinas que busquen alterar por la violencia el orden social o el sistema republicano y democrático de gobierno. Lo que lo hace aún más grave a la luz del artículo 1º de la actual Constitución, que establece que el Estado está al servicio de la persona humana y promueve el bien común, así como la protección de los derechos fundamentales y derechos humanos.
Declaración Pública
«No hay espacio en la vida democrática para justificar el terrorismo de Estado. ¡Más justicia social, más democracia, menos cultura de la muerte!»
En el mencionado programa, Kaiser no solo justificó el golpe de Estado de 1973, sino que respaldó la posibilidad de un nuevo golpe, lo que implica el uso del sadismo y el terrorismo de Estado para eliminar a sus opositores políticos.
Esta postura negacionista transgrede la Ley Nº 12.927 de Seguridad del Estado y resulta aún más grave considerando que el artículo 1º de la Constitución reconoce la importancia de la vida humana y la dignidad de todas las personas.
En este sentido, se plantea que no puede haber justificación ética para el golpe de Estado de 1973 ni para aceptar la eliminación sistemática de personas como válido. Validar tal lógica implica deshumanizar al ‘otro’, negando así su derecho a la vida y la dignidad.
Esta contradicción se hace evidente en un sector que exige mayor control sobre la delincuencia pero que previamente celebró la violencia institucionalizada de una dictadura. ¿Acaso los derechos humanos tienen un límite temporal? ¿La vida de un opositor político merece menos consideración que la de un ciudadano asaltado? La retórica de esta derecha, como se expresa en las palabras de Kaiser, promueve una cultura de la muerte y la cobardía, donde el valor de las vidas parece depender de su alineación política.
En este contexto electoral, existe la preocupación de que discursos populistas y negacionistas se normalicen, socavando nuestra convivencia democrática y el consenso social en torno a los derechos humanos. Kaiser está fomentando un ambiente que podría resultar en la repetición de atrocidades, lo cual es completamente inaceptable.
Las elecciones no deberían ser un vehículo para la difusión de discursos irracionales que cultiven el odio y la muerte. La derecha no puede ignorar la verdad fundamental que establece la Declaración Universal de Derechos Humanos: –Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que solo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad-. La justificación del terrorismo de Estado no tiene lugar entre quienes buscan el bien común.
La paz social es fruto de la justicia, que en democracia se construye mediante el diálogo y el entendimiento, no por la censura, la persecución, el asesinato o el exilio. La sociedad ha otorgado espacio a la cultura de la muerte, y debemos reaccionar. Como comunidad, es fundamental avanzar hacia soluciones sistemáticas para las injusticias que enfrenta Chile, haciendo realidad los derechos económicos, sociales y culturales, para fomentar una convivencia cívica donde todos sean reconocidos y valorados.
Por lo tanto, hacemos un llamado a la sociedad civil, a las organizaciones comunitarias y políticas a reaccionar con valentía ante estos discursos, avanzando hacia una auténtica democracia que cerque la puerta al negacionismo mediante la justicia social. También instamos a entidades como el Ministerio Público y el Instituto Nacional de Derechos Humanos a tomar las acciones legales que correspondan para investigar y sancionar al candidato del Partido Nacional Libertario, resguardando el derecho a la vida, la libertad de expresión, el derecho a la asociación y las libertades políticas de todos los chilenos.
Relacionado
Con Información de pagina19.cl
