La diputada Carolina Marzán, representante de Valparaíso, intervino en la comisión de Agricultura de la Cámara, abordando la controversia en torno a los sitios prioritarios. Hizo un llamado a todos los sectores para avanzar «con un enfoque en el bien común, apoyándose en argumentos y datos, promoviendo la transparencia y seriedad ante la importancia de este asunto en los territorios».
Marzán destacó que “hoy tenemos la ocasión de reflexionar sobre un modelo de país que cuide su naturaleza y impulse un desarrollo justo en los territorios. Este debate sobre los sitios prioritarios de la Ley 21.600, que establece el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, ilustra cómo preservamos lo que es esencial —como el agua, los suelos, los bosques y los mares— sin obstaculizar la vida productiva en nuestras regiones”.
La diputada también mencionó que “aprecio que el Ministerio del Medio Ambiente haya extendido los plazos del proceso; esa decisión permite algo crucial: escuchar. Escuchar a los habitantes de los territorios, pescadores artesanales, académicos, científicos, pueblos originarios, agricultores, apicultores, organizaciones ambientales y al mundo rural que interactúa diariamente con esta biodiversidad. La creación de esta ley requiere ciencia, conocimiento local y una participación real”.
“En la región de Valparaíso, esta discusión es intensa. Por ejemplo, Puchuncaví y los Acantilados de Quirilluca, un área de gran valor ecológico con aves migratorias, humedales, bosques relictos y ecosistemas únicos, fueron excluidos de la propuesta de sitios prioritarios. Las comunidades de Puchuncaví, Maitencillo y Horcón se cuestionan por qué un lugar reconocido por universidades, científicos y organizaciones internacionales quedó fuera. Es un derecho ciudadano que esta decisión sea transparente y claramente explicada”.
“En los últimos meses, más de 270 organizaciones de la sociedad civil de todo Chile han firmado una carta dirigida al Congreso, pidiendo que se revisen los actos administrativos que definieron la cartografía preliminar de sitios prioritarios. Lo hacen por amor a sus territorios, no para detener el desarrollo, sino para construirlo con coherencia y respeto por la vida. Proteger la biodiversidad también significa resguardar suelos agrícolas, agua para consumo humano, pesca artesanal, turismo rural y salud comunitaria”.

La parlamentaria sugirió avanzar en tres acciones concretas:
1. Primera, total transparencia: publicar los criterios técnicos, los polígonos incluidos y excluidos, y las razones de cada decisión.
2. Segunda, participación vinculante de las comunidades, academia, pueblos originarios, y los sectores agrícola y pesquero.
3. Tercera, seguir revisando los sitios excluidos, como Quirilluca, que merecen una consideración científica antes de que el territorio sufra transformaciones irreversibles.
Con Información de desenfoque.cl