Seis países se retiran de la Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersona.



Según un informe de la Agencia EFE, los países bálticos de Estonia, Letonia y Lituania han iniciado formalmente el proceso de salida del Tratado de Ottawa, que prohíbe el uso, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersona. También Ucrania, Polonia y Finlandia han expresado intenciones de hacer lo mismo.

Esta decisión es un retroceso y un claro riesgo para la población civil, en caso de que vuelvan a utilizarse estas armas en sus fronteras, que hoy son transitadas por ciudadanos y migrantes que huyen de la guerra y la pobreza. Se estima que más del 80 % de las víctimas de minas terrestres son civiles, muchos de ellos niños.

La Cruz Roja Internacional afirma que “la Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonal y sobre su destrucción (‘Tratado de Ottawa’) es parte de la respuesta internacional al sufrimiento que causan las minas antipersona. La convención se basa en normas de derecho internacional humanitario aplicables a todos los países y prohíbe el uso de armas que no distingan entre civiles y combatientes o que causen sufrimientos innecesarios. La Convención fue firmada el 3 de diciembre de 1997 en Ottawa y entró en vigor el 1 de marzo de 1999”.

La Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersona (ICBL), una coalición de ONG ganadora del Premio Nobel de la Paz en 1997, indicó en un comunicado que la retirada de los países bálticos, anunciada en la última reunión de los Estados parte del tratado, “representa un retroceso sin precedentes en un acuerdo de desarme humanitario que ha salvado innumerables vidas desde su adopción”.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, firmó un decreto el 29 de junio para retirarse del tratado, a pesar de que este prohíbe la salida de un Estado en situación de conflicto. Ucrania ratificó el Tratado de Ottawa en 2005.

La organización Handicap International, con sede en Francia y Bélgica, expresó su preocupación por la decisión de Ucrania.

“Las minas antipersonal causan contaminación a largo plazo y representan graves riesgos para la población civil. A nivel global, más del 84 % de las víctimas de minas son civiles. El uso de estas armas pone en peligro vidas no solo durante los conflictos, sino también años después, dificultando la reconstrucción y el regreso seguro de las comunidades desplazadas. Instamos a Ucrania y a todos los Estados a respetar las normas humanitarias y priorizar la protección de los civiles. Nos preocupa profundamente la decisión de Ucrania de retirarse del Tratado sobre la Prohibición de Minas Antipersonal, que no permite la salida durante un conflicto armado”, dijo la ONG Handicap International.

¿Por qué es esencial prohibir las minas antipersonal?

“Las minas antipersonal no diferencian entre soldados y civiles, causando muertes y lesiones graves. Como son relativamente económicas y fáciles de manejar, se han proliferado, generando sufrimiento y devastación económica en muchos países. Debido a que es mucho más fácil colocarlas que desactivarlas, su uso conforme a las normas de derecho internacional humanitario es prácticamente imposible en la mayoría de los conflictos”, señala la Cruz Roja Internacional.

Según Shabia Mantoo, portavoz de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), “la presencia de minas y otros artefactos explosivos sigue causando un alto número de muertes y lesiones graves, a menudo con discapacidades permanentes. Esto impacta desproporcionadamente a niños y personas en situaciones vulnerables que se ven obligadas a regresar en condiciones extremas”, afirmó a IPS.

La ONU reporta que “más de 143.000 personas han muerto o han resultado heridas por explosiones de minas antipersonal u otros artefactos terrestres entre 1999 y 2020”.

El caso de Chile

En Chile, el país firmó la Convención de Ottawa el 3 de diciembre de 1997 y ratificó el tratado el 10 de septiembre de 2001, estableciendo la Comisión Nacional de Desminado (CNAD).

Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, en 2020 Chile concluyó sus operaciones de desminado humanitario, limpiando todos los campos minados del país. Se destruyeron 179.815 minas en 200 áreas, liberando más de 27 millones de m², un trabajo que finalizó el 27 de febrero.

Las minas estaban ubicadas en las regiones de Arica y Parinacota, Antofagasta y Magallanes, además de haber identificado un campo minado en Valparaíso y un área de peligro en la región Metropolitana, según un informe de Blanca Bórquez Polloni.

Actualmente, 164 países han suscrito el tratado, incluidos todos los Estados miembros de la Unión Europea y la mayoría de países africanos, asiáticos y americanos. Sin embargo, países como Rusia, China, India, Estados Unidos e Israel no han ratificado el Tratado de Ottawa.

Con Información de pagina19.cl

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