Se logró un avance significativo en la lucha por la seguridad y la calidad de vida.

El primer discurso de José Antonio Kast como Presidente electo de Chile estuvo lleno de agradecimientos y un llamado al respeto democrático. Enfatizó que su triunfo representa un amplio respaldo ciudadano, más que un logro personal.

Alrededor de las 22 horas de este domingo, en un escenario en la calle Presidente Errázuriz de Las Condes, ante miles de seguidores, el Mandatario electo subrayó que el resultado del balotaje va más allá de individuos y partidos. “Este no es un triunfo personal, ni de José Antonio Kast, ni de un partido. Aquí ganó Chile, ganó la esperanza”, afirmó.

Destacó el apoyo recibido en la segunda vuelta por votantes que en la primera habían elegido otras opciones. “Agradezco a quienes optaron por otras candidaturas y hoy han decidido apoyar este camino de cambio”, señaló, indicando que este respaldo brindó “un mandato claro para realizar los cambios necesarios”.

Kast también expresó su reconocimiento a figuras políticas de diversos sectores que apoyaron su candidatura o enriquecieron el debate electoral. “Quiero agradecer a Johannes Kaiser, por su lealtad y el trabajo realizado”, sostuvo.

Asimismo, agradeció a la excandidata de Chile Vamos. “Gracias a Evelyn Matthei por su noble gesto y valiente apoyo, que permitió la integración de nuestros equipos”, resaltando la importancia de la colaboración entre distintos sectores.

A pesar de las diferencias políticas, el Presidente electo abordó a Franco Parisi, resaltando la legitimidad de la diversidad en democracia. “Un gobierno tiene tanto partidarios como opositores, y eso es natural y legítimo”, afirmó.

Sobre su contrincante en la segunda vuelta, Jeannette Jara, Kast reconoció las diferencias ideológicas, pero insistió en la necesidad de mantener un trato respetuoso. “Con Jeannette Jara tenemos diferencias profundas”, afirmó, añadiendo que la convivencia política debe estar basada en el respeto. “El respeto y el silencio definirán nuestra relación”, advirtió, subrayando que “si prevalecen la violencia y los gritos, será difícil avanzar”.

Kast también reflexionó sobre el proceso personal y familiar que representó la campaña presidencial. “Hubo momentos muy desafiantes, pero surgieron de un profundo amor por Chile”, dijo, resaltando que, a pesar de los retos, vive la política con convicción. “Para mí no es un sacrificio; lo vivo con gran alegría y pasión”, declaró.

Reconoció que el apoyo ciudadano ha sido un fenómeno nacional y reiteró que este triunfo no es de una sola persona o grupo. “No es un triunfo personal, ni de José Antonio Kast, ni de un partido”, afirmó, insistiendo en que “aquí ganó Chile, ganó la esperanza”.

Finalmente, describió el respaldo recibido como una expresión de un país que busca mayor tranquilidad. “Ganó la esperanza de vivir sin miedo, ese miedo que angustia a las familias”, mencionando a “ese Chile que trabaja, se esfuerza, cría a sus hijos con sacrificio y cuida a sus mayores, solo anhelando vivir en paz”.

En este contexto, comprometió un cambio en la relación entre la ciudadanía y el Estado, enfatizando la importancia del cumplimiento de las normas. “En Chile, está claro que cuando los ciudadanos cumplen las normas, el Estado también debe hacerlo”, anunció, prometiendo que “vamos a restablecer la ley y el respeto por ella en todas las regiones, sin excepciones ni privilegios políticos, administrativos o judiciales”.

Con Información de www.lanacion.cl

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