José Jerí, quien hasta ahora se desempeñaba como presidente del Congreso de Perú, asumió este viernes el cargo de nuevo mandatario del país tras la destitución de Dina Boluarte. Esta decisión se tomó debido a su incapacidad para manejar la creciente inseguridad y violencia que afecta a la nación.
Jerí se convierte en el octavo presidente peruano en la última década, asumiendo el liderazgo a solo seis meses de las elecciones generales programadas, tal como establece la Constitución peruana.
El vicepresidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, tomó la presidencia de la Cámara para poder formalizar la investidura de Jerí en una ceremonia que refleja la profunda crisis política que vive el país, la cual se remonta a las fuertes divisiones entre los candidatos Keiko Fujimori y Pedro Castillo en un proceso electoral polémico en 2021.
“Juro por mi país y por todos los peruanos que ejerceré fielmente el cargo de presidente de la República que asumo según la Constitución”, declaró Jerí, también vicepresidente del partido Somos Perú. Se comprometió a “defender la soberanía nacional, la integridad física y moral de Perú, así como la independencia de las instituciones”.
El nuevo presidente se mostró decidido a promover una “transición de empatía” con un enfoque en el próximo proceso electoral y en la crisis actual de delincuencia. “Se declarará la guerra a las organizaciones criminales, lo que requerirá un compromiso de todas las instituciones del Estado”, afirmó, según El Comercio.
“El verdadero problema que enfrentamos es la inseguridad ciudadana. Las organizaciones criminales son nuestros enemigos, y declararle la guerra a la delincuencia es fundamental”, subrayó Jerí, elogiando el trabajo de las fuerzas de seguridad y del Ejército.
Sin embargo, pidió el “compromiso de las demás instituciones” para “no solo declarar la guerra a la delincuencia, sino ganarla de una vez por todas”. “Esto debe comenzar hoy”, insistió.
UN NUEVO RELEVO
La destitución de Boluarte ocurre a menos de tres años de su mandato, en medio de una crisis de seguridad que se agudizó tras un tiroteo en un concierto en el sur de Lima. Este cambio no sorprende en el contexto político peruano.
En la última década, el país andino ha tenido ocho presidentes, siendo Ollanta Humala el que más tiempo estuvo en el cargo, de 2011 a 2016. La mayoría de los presidentes han enfrentado acusaciones de corrupción al dejar el poder, una tendencia preocupante en esta crisis política.
Así, el predecesor de Humala, Alan García, se suicidó en abril de 2019 al ser arrestado por el caso Odebrecht, mientras que Pedro Pablo Kuczynski dimitió en marzo de 2018 ante una nueva moción de censura por corrupción.
La caída de Kuczynski llevó al ascenso de Martín Vizcarra, que también fue destituido en noviembre de 2020 tras un conflicto con el Congreso. Manuel Merino ocupó la presidencia por solo cinco días debido a protestas que resultaron en muertes.
La crisis se resolvió con la designación de Francisco Sagasti, quien asumió temporalmente hasta las próximas elecciones, que se llevaron a cabo el 28 de julio de 2021, momento en el cual Pedro Castillo asumió la presidencia, con Boluarte como su vicepresidenta y primera jefa de Estado en Perú.
La destitución de Boluarte fue el resultado de la aprobación de cuatro mociones en su contra, aunque no se presentó a la comparecencia a la que fue convocada.
El ataque durante un concierto del grupo Agua Marina, celebrado en el Círculo Militar de Chorrillos, fue el catalizador que aceleró su destitución.
Con Información de www.lanacion.cl