El Gobierno de Estados Unidos ha determinado limitar los movimientos del ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, quien no podrá alejarse más de cinco manzanas del lugar donde se aloje, en caso de que participe en la delegación del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la octogésima Asamblea General de Naciones Unidas la semana próxima.
Esta restricción también se aplica a los familiares de Padilha y a todos los miembros de su séquito personal. El ministro ha sido el último en recibir la autorización del Gobierno estadounidense para ingresar al país, a diferencia de su esposa e hija, quienes no obtuvieron este permiso el mes pasado.
Recientemente, Padilha minimizó la tardanza en la renovación de su visado, señalando que solo aquellos que buscan ir a Estados Unidos para «hacer lobby de traición a la patria» se preocupan por este asunto, en clara referencia a Eduardo, el hijo de Jair Bolsonaro.
Si Padilha finalmente integra la comitiva brasileña, estará obligado a permanecer dentro de un área de cinco manzanas desde su hotel y a seguir estrictamente las rutas establecidas para llegar a la sede de la ONU.
El mes anterior, la Administración Trump revocó los visados de Padilha, aunque él no se vio directamente afectado ya que su visado caducaba en 2024, así como los de su esposa y su hija de 10 años, como parte de una serie de restricciones más amplias a funcionarios del programa gubernamental Más Médicos en Brasil.
Padilha ha denunciado que los Bolsonaro están detrás de esta situación, considerándola una «forma de intimidar a quienes no se someten a Trump», según declaró en una entrevista para Globo News.
El presidente estadounidense ha tomado decisiones similares en relación a otros altos funcionarios brasileños, como el juez Alexandre de Moraes, en respuesta al juicio por golpe de Estado que resultó en una condena de 27 años de prisión para el expresidente Bolsonaro.
Con Información de www.elperiodista.cl