La justicia federal en Córdoba ha dado un avance importante en la lucha por justicia ante los crímenes de la dictadura argentina, al revelar el descubrimiento de restos en el sitio donde funcionó el campo de concentración de La Perla entre 1976 y 1978. Este hallazgo, realizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), ha dado esperanzas a los familiares de las víctimas de desapariciones forzadas, quienes han estado buscando respuestas durante décadas.
En una conferencia de prensa, el juez federal Hugo Vaca Narvaja informó sobre el hallazgo de huesos en el lugar, los cuales se someterán a análisis para determinar si es posible extraer ADN y así identificar a las posibles víctimas del terrorismo de Estado. Este proceso, que apenas comienza, podría tardar varios meses.
La Perla, situada a lo largo de la Ruta 20 que conecta Córdoba Capital con Villa Carlos Paz, fue un lugar emblemático de la represión, donde entre 2000 y 2500 personas fueron detenidas, muchas de las cuales siguen desaparecidas. Bajo el mando del Destacamento de Inteligencia 141 de Córdoba, este centro se convirtió en un sinónimo de tortura y muerte.
Los hallazgos recientes son especialmente importantes, ya que se dan en el marco de una investigación que se ha prolongado durante casi dos décadas. La evidencia, que incluye una imagen aérea de 1979 sugiriendo movimientos de tierra, ha permitido a los investigadores delimitar el área de búsqueda dentro de las 14,000 hectáreas del predio.
Aunque los especialistas han encontrado restos óseos dispersos en un terreno alterado, destacan que aún es temprano para hablar de fosas comunes. El secretario del juzgado, Miguel Ceballos, expresó optimismo sobre la búsqueda, que está en sus etapas iniciales y podría extenderse hasta finales de noviembre.
Esta búsqueda no solo representa un acto de justicia para las víctimas y sus familias; como señala el fiscal Facundo Trotta, también es un llamado a quienes posean información sobre estas desapariciones a presentarse y colaborar. En palabras del abogado Ramiro Fresneda, “la desaparición forzada es un delito continuado que finaliza cuando aparecen los restos”.
Entre los querellantes se encuentra Sara “Coca” Luján, quien a sus 99 años sigue buscando respuestas sobre el destino de su hijo, secuestrado y asesinado en La Perla. Graciela Geuna, sobreviviente del campo de concentración y esposa de un desaparecido, enfatiza que no se puede construir una democracia plena con cuerpos sin sepultar. La historia de La Perla permanece viva, y con cada nuevo descubrimiento, renace la esperanza de lograr la justicia que tantas familias merecen.
Con Información de factos.cl