Poco a poco, la verdad que oculta la estrategia de silencio del candidato José Antonio Kast, de ultraderecha, comienza a salir a la luz. Este silencio responde a la necesidad de encubrir ciertos temas que los republicanos consideran fundamentales, pero que, según ellos, les costaron la anterior elección presidencial. Durante casi cuatro años han estado analizando sus errores y preparando un nuevo programa que ya está recibiendo críticas, especialmente por los efectos negativos que podría tener en los sectores que intentan atraer, como mujeres y personas mayores.
Las propuestas previas de Kast, sobre todo en asuntos valóricos, derechos de las disidencias sexuales, aborto en tres causales, y control de inmigración, dejaron flancos vulnerables en su campaña anterior, y ahora tratan de ocultar esos puntos.
Entre las posturas que los republicanos buscan que la ciudadanía olvide, se incluye el hecho de que Kast votó en contra del Acuerdo de Unión Civil. También afirmó que un niño en un hogar homoparental crecería con inseguridad y bajo rendimiento escolar, argumentando que para su desarrollo necesita tanto una figura paterna como materna. Su intención de derogar la ley de aborto por tres causales, así como su oposición a cualquier método anticonceptivo que no sea natural, que es el único permitido por la Iglesia Católica, también están en la lista. Además, desprecia el pensamiento feminista, al que se refiere despectivamente como “ideología de género”.
Por ello, ahora que las encuestas le otorgan la primera oportunidad de alcanzar La Moneda, Kast está decidido a evitar los mismos errores de 2021. En su entorno, afirman que su enfoque se centrará en la seguridad, la economía, la salud y otros temas sociales.
No obstante, su esencia no podrá esconderse por mucho tiempo; su propuesta de crear una “Coordinación Internacional Anti-Radicales de Izquierda” para perseguir a agitadores radicalizados lo delatan. Esto se evidencia en sus viajes frecuentes para reunirse con la ultraderecha europea y latinoamericana, así como su admiración hacia líderes autoritarios como Bolsonaro, Bukele y Milei, entre otros. Kast preside la organización Political Network for Values, que tiene una agenda centrada en la extrema derecha y el pensamiento conservador, extendiéndose incluso a países de Europa y África.
Es precisamente esto de lo que no ha hablado durante su periodo de silencio estratégico. Sin embargo, al entrar en pleno proceso electoral, la campaña se prevé más agresiva, lo que podría revelar la verdadera naturaleza de quien intenta ocultar sus verdaderas intenciones.
Los afectados por Kast
El contenido de su programa revela quiénes serían los perjudicados si llegara a La Moneda y muestra la reticencia de Chile Vamos a apoyar a los republicanos, quienes podrían ser sus aliados naturales.
Por ejemplo, su polémica medida previsional “Chao al préstamo…” busca eliminar el mecanismo de préstamo al Estado que fue aprobado tras una larga reforma previsional y que permitirá a cerca de un millón y medio de jubilados aumentar sus pensiones a partir de enero. Los republicanos, por cierto, votaron en contra de esta medida.
Llama la atención que esta propuesta, que beneficiará a los jubilados mediante un financiamiento cruzado, fue originalmente diseñada por Bernardo Fontaine, un ex RN que ahora es parte del comando de Kast. Ignacio Briones, ex ministro de Piñera y actualmente apoyando a Evelyn Matthei, ironizó sobre la situación: “Las vueltas de la vida. Fuiste el padre intelectual de la idea del préstamo como forma de desbloquear la reforma y ahora la criticas”.
La llegada de Fontaine, quien lidera el movimiento “Con mi plata no”, coincidió con el anuncio de Kast sobre su intención de eliminar el préstamo. El senador RN Luciano Cruz-Coke respondió a Fontaine en redes sociales: “Pero por favor @berfontaine, si la idea del préstamo ¡se te ocurrió a ti! No puedes desentenderte”.
También se manifestó la diputada Ximena Ossandón, quien aclaró el impacto de esta medida en los jubilados: “Los actuales pensionados no recibirán una mejora en sus pensiones; se eliminan beneficios fundamentales para la clase media y para las mujeres. Esto también afecta la igualdad de género, ya que tenemos una brecha de pensiones notable”. Afirmó que la propuesta es una de las peores que ha escuchado.
No se queda ahí; el hecho de haber presentado un documento que se anunciaba como un lineamiento general sin “fórmulas mágicas” para problemas específicos, a pesar de hablar de un “cambio radical”, suscitó dudas. Se especula sobre la posibilidad de gobernar por decreto, lo que revierte promesas relacionadas con el Ministerio de la Mujer y el aborto en tres causales.
Excusas, ocultamientos y tensiones
La candidata progresista Jeannette Jara, que impulsó la reforma previsional, defendió el acuerdo con vigor. Tras intercambios en redes sociales, Jara confrontó a Kast: “Tus excusas solo ocultan lo que realmente propones: que no aumenten las pensiones para millones”. En un encuentro en Arica, afirmó que Kast quiere desarmar la reforma que beneficiará a 1.4 millones de jubilados a partir de enero, lo cual sería un retroceso significativo.
Jara añadió que la descalificación hacia ella solo revela su propio programa y que, cuanto más explica, más evidente se vuelve su intención de detener el aumento de pensiones para quienes llevan años esperando este beneficio.
Tristemente, este conflicto interno dentro de los sectores de derecha se manifiestan en disputas sobre la candidatura de la progresista Jara. Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista, criticó al ministro socialista saliente, Mario Marcel, aludiendo a su enfoque excesivamente técnico que ignora las necesidades sociales, y se cuestionó la naturaleza de su salida. Este tipo de tensiones se perciben como perjudiciales a solo tres meses de la elección.
Por su parte, Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista, rechazó las declaraciones de Carmona, argumentando que no ayudan a la unidad del conglomerado y que debilitan la candidatura presidencial de Jara. Según Vodanovic, estas afirmaciones resultan en un “golpe al Presidente” y afectan a la candidata, obligándola a aclarar constantemente las palabras de su partido.
El Secretario General Camilo Escalona también condenó los comentarios de Carmona, considerando que dañan la unidad del oficialismo y la candidatura de Jara. Escalona enfatizó la gravedad de la situación y la necesidad de restaurar el control ante un problema que se ha desbordado.
Con Información de pagina19.cl
