Promoción de la empatía y el cuidado durante la temporada festiva

Imagen de Mónica Oyarzún

Las celebraciones de fin de año son momentos destacados en nuestro calendario, donde las familias se reúnen, celebran con la comunidad y disfrutan de comidas festivas. Sin embargo, estos encuentros, que deberían ser enteramente placenteros, pueden resultar emocionalmente complicados para muchos.
En particular, aquellos que enfrentan Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) o quienes están en riesgo de desarrollarlos pueden verse más afectados, ya que durante esta época, los temas relacionados con la comida y la imagen corporal se intensifican.


Desde la perspectiva de la Terapia Ocupacional, entendemos que la salud y el bienestar no son solo logros individuales, sino que son procesos construidos a través de la interacción con nuestro entorno físico, social y simbólico. En este contexto, las relaciones interpersonales juegan un papel esencial, pudiendo ser tanto un refugio como una fuente de riesgo. Comentarios que parecen inocentes sobre el cuerpo, el peso o la cantidad de comida pueden alimentar discursos que crean culpa, exigencias y malestar, afectando la vida cotidiana y la participación social de quienes sufren TCA.

Por lo tanto, la prevención de los Trastornos de la Conducta Alimentaria requiere una visión más amplia que trasciende los tratamientos clínicos individuales, integrando prácticas de cuidado en nuestros entornos comunitarios y familiares.


Es fundamental ser conscientes del lenguaje que utilizamos, respetar la diversidad de cuerpos y crear espacios donde las emociones vinculadas a la celebración puedan expresarse y reconocerse sin juicios ni presiones. La empatía debe ser una práctica colectiva esencial para promover la salud mental.

Es crucial recordar que celebrar también implica cuidar y acompañar. Crear espacios y encuentros seguros, donde se prioricen el respeto y la comprensión de diversas experiencias, contribuye a forjar vínculos más saludables y prevenir problemas que a menudo permanecen ocultos. Desde la Terapia Ocupacional, promover estas oportunidades de convivencia está en línea con nuestro compromiso ético y social de apoyar la participación significativa, el bienestar y la dignidad de todos.

Mónica Oyarzún Salinas

Académica de Terapia Ocupacional, Universidad Central

Con información de portalmetropolitano.cl

Con Información de chilelindo.org

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