Perú se encuentra en un momento decisivo al buscar su adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Bajo la presidencia de Dina Boluarte, el país intenta sortear los obstáculos políticos y judiciales que ponen en riesgo sus aspiraciones internacionales. El ministro de Educación, Morgan Quero, asegura que la crisis política ha sido “superada”, en medio de iniciativas para fortalecer la educación y avanzar en la integración a la OCDE.
Si se confirma esta adhesión, Perú se sumaría a otros países latinoamericanos como México, Chile, Colombia y Costa Rica, que forman parte de los 38 miembros de la OCDE. Para respaldar la candidatura peruana, Quero enfatizó que el país invierte un 5.1% de su PIB en educación y subrayó la importancia de las colaboraciones internacionales, especialmente con Francia, en este proceso.
A pesar de los escándalos en torno a la presidencia de Boluarte, como el “Rolex-Gate” y su baja popularidad, Quero sostiene que su liderazgo ha proporcionado estabilidad al panorama político. También remarcó la relevancia de las iniciativas educativas y de seguridad, pese a los retos que representan las extorsiones, que han impactado a más de 500 colegios.
Sin embargo, diversas ONG han expresado su oposición a la posible adhesión de Perú a la OCDE, exigiendo que esta se condicione al respeto de los Derechos Humanos. Las preocupaciones giran en torno a una nueva ley que restringe el acceso a la justicia y a las muertes ocurridas durante las protestas de 2022 y 2023. El alto comisionado para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha advertido sobre los peligros que implica dicha legislación.
En conclusión, aunque los avances en educación y los esfuerzos de cooperación internacional son alentadores, la situación de los Derechos Humanos y la estabilidad política seguirán siendo factores clave en el camino de Perú hacia la OCDE.
Con Información de factos.cl