Persisten dudas sobre el resultado de la Acusación Constitucional contra Pardow en la víspera de la votación.

Este martes se llevará a cabo la votación de la Acusación Constitucional contra el exministro de Energía, Diego Pardow. Aunque el panorama no es del todo favorable para el abogado del Frente Amplio, existe la posibilidad de que logre revertir la situación, apoyándose en las abstenciones, ausencias y decisiones personales que podrían influir en algunos senadores de oposición para votar en contra. No obstante, también hay oficialistas que podrían respaldar la acusación.

Según informa La Tercera, el error metodológico que resultó en un doble cobro inflacionario en las boletas de electricidad, junto con la situación de la empresa de transmisión Transelec, que alertó en octubre de 2024 sobre un error en la valoración de sus activos afectando tarifas, son los dos elementos que dan base a la AC.

La acusación, presentada por diputados de la UDI, RN, libertarios, Evópoli, republicanos, socialcristianos, demócratas, amarillos y el PDG, recibió una amplia aprobación en la Cámara: 80 votos a favor, 39 en contra y 16 abstenciones.

Sin embargo, en la Cámara Alta el panorama es menos claro, lo que hace que el resultado siga siendo incierto. Los senadores están divididos y las alineaciones entre oposición y oficialismo son más difusas. Es probable que se registren votos cruzados y varios parlamentarios aún están reflexionando sobre su posición.

Posibles desmarques

En efecto, cuatro senadores de oposición, bajo reserva de identidad, han admitido que, en principio, no apoyan la AC. Por otro lado, hay alrededor de cinco legisladores aliados del Ejecutivo cuya intención de voto es incierta o podrían respaldar la acusación.

Se mencionan señales que sugieren que el senador Pedro Araya (PPD) podría alinearse con su hermano, el diputado Jaime Araya (independiente PPD), quien apoyó la acusación.

La postura de los senadores del comité independiente-Federación Regionalista Verde Social, Alejandra Sepúlveda (independiente) y Esteban Velásquez (FREVS), también es incierta, dado que el diputado Jaime Mulet (FREVS), quien fue candidato presidencial de esa colectividad, votó a favor y defenderá la acusación en el Senado. Sin embargo, más allá del factor Mulet, son los hechos los que enredan a esta bancada.

En el ámbito socialista, se menciona que el senador Fidel Espinoza (PS), quien regresa este lunes de un viaje oficial, es otra incógnita, ya que históricamente ha sido crítico con el gobierno y el Frente Amplio, partido al que pertenece Pardow.

El futuro voto de la senadora Fabiola Campillai (independiente) también plantea dudas.

Además, se suma el independiente Karim Bianchi, quien, aunque no ha anunciado su voto, la semana pasada criticó severamente al exministro de Energía, acusándolo de “mentirle al país”. Su padre, el diputado Carlos Bianchi, fue uno de los que aprobaron la acusación.

Para añadir más incertidumbre, hay dos senadores programados para un viaje y que no estarán presentes: Felipe Kast (Evópoli) e Iván Flores (DC).

Para su aprobación, la acusación necesita 26 votos de los 50 senadores, a menos que algún viajero solicite un permiso constitucional, lo que reduciría el quórum a 25. En cualquier caso, las abstenciones, inhabilidades y ausencias juegan a favor del exministro.

Aún basta que un solo capítulo de la AC sea aprobado para que Pardow quede inhabilitado para ejercer cargos públicos durante cinco años, independientemente de que el Presidente Gabriel Boric ya ha requerido su renuncia debido a la responsabilidad política derivada de los hechos.

En este contexto, hay dos factores que complican las posibilidades del exsecretario de Estado.

A pesar de que la base jurídica presenta ciertas ambigüedades, los hechos mencionados están considerados graves por la mayoría de los senadores de oposición.

Dentro de la misma derecha, algunos admiten que lo humano complica la decisión, ya que consideran que Pardow ya ha «pagado» de alguna manera con su renuncia, sugiriendo que la acusación solo resultaría en una «muerte civil» por cinco años.

En la respuesta que envió el exministro de Energía, además de sus argumentos jurídicos y políticos, apeló a la consideración humana.

“Es importante informar que antes de mi incorporación al gabinete del Presidente, fui profesor titular en la Universidad de Chile por más de una década y deseo volver a ejercer. Si se acoge la presente acusación, no podré continuar desempeñando este rol docente, que es mi vocación y deseo realizar en mi alma mater”, expuso en su respuesta.

En este sentido, la bancada de la UDI, compuesta por 9 senadores, es una de las más estrictas. Para el gremialismo, la izquierda y el centroizquierda no mostraron misericordia con el exministro del Interior Andrés Chadwick (ex UDI), quien ya había renunciado por su responsabilidad en la gestión del orden público durante las protestas de 2019.

Además, recuerdan que Pardow, como director de la ONG Espacio Público, tuvo una postura crítica frente al segundo gobierno de Sebastián Piñera en la gestión de la pandemia.

Un senador gremialista, de manera personal, confiesa que se siente conflictuado por la estima hacia el acusado, pero también cuestiona: “¿Por qué debería inmolarme?” ante la presión pública, cuando incluso diputados del oficialismo condenaron a Pardow en la votación de la Cámara.

Esa votación fue una dolorosa derrota que impactó anímicamente a La Moneda, ya que 14 diputados que supuestamente eran aliados del Ejecutivo formaron parte de los 80 que votaron a favor. Si 13 de ellos se hubieran abstenido, Pardow se habría salvado.

Tanto en el gobierno como en el oficialismo, se percibe que el mal sabor dejado por las elecciones, en las que algunos sufrieron derrotas, pudo haber influido. Además, se vislumbra una enemistad no declarada de algunas facciones oficialistas hacia el Frente Amplio, lo que indirectamente perjudica al acusado.

Con Información de www.lanacion.cl

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