Mientras la jornada electoral aún se desarrolla, la atención en la derecha ya se dirigía hacia el edificio de Enrique Foster, donde esta tarde se reunirán los partidos que respaldan la candidatura de Evelyn Matthei.
Desde allí, monitorizarán los primeros conteos y, sobre todo, tomarán decisiones clave para el futuro del sector si Matthei no avanza al balotaje.
A partir de las 18:00 horas, figuras como Guillermo Ramírez (UDI), Rodrigo Galilea (RN), Juan Manuel Santa Cruz (Evópoli), Ximena Rincón (Demócratas) y un representante de Amarillos —Andrés Jouannet estaba votando en La Araucanía— analizarán los resultados presidenciales y parlamentarios. Su objetivo es llegar a un acuerdo sobre posibles apoyos para la segunda vuelta.
La presión en Chile Vamos es evidente. Un sector sostiene que es esencial alinear rápidamente al bloque alrededor del republicano José Antonio Kast, en caso de que este pase al balotaje, mientras que otros prefieren no apresurarse en tomar decisiones. La idea de una foto conjunta ha generado desacuerdos en los últimos días.
Evelyn Matthei ha mostrado reticencia en apoyar a Kast de manera anticipada. Las tensiones durante la campaña, sumadas al papel de Demócratas y Amarillos en su candidatura, han hecho que avance con cautela. Hasta ahora, su única declaración contundente ha sido que “no votaría” por Jeannette Jara, un comentario que no ha satisfecho a quienes en la coalición buscan una señal clara esta misma noche.
Cuando se le preguntó nuevamente este domingo si respaldaría a Kast en un posible balotaje, Matthei evitó dar una respuesta, reafirmando su confianza en que será ella quien llegue a la segunda vuelta y descartando a “personas sin experiencia”, refiriéndose directamente al líder republicano y al candidato libertario.
Kast, desde su lugar de votación, mencionó que “todas las imágenes que podamos ofrecer en torno a la unidad son importantes”, aunque subrayó que cada candidato “elige su posición respecto a lo que venga”. También afirmó que “la continuidad no beneficia al país”, particularmente porque “el Partido Comunista (…) no permite el desarrollo de las libertades como deberían.”
Por su parte, Kaiser adoptó un discurso similar, indicando que si queda fuera del balotaje, su “respaldo será absoluto a quien compita con la candidata del gobierno”, aunque aclaró que no subiría a ningún escenario porque “no sería un triunfo de mi equipo”.
La definición interna es, por ende, crucial. Especialmente porque el resultado parlamentario será fundamental para evaluar la fuerza real de cada bloque. Desde la UDI, Guillermo Ramírez afirmó que esperan “una mayoría en el Congreso”, añadiendo que esa posible hegemonía “nos llama a todos a sentir responsabilidad, a trabajar juntos para no perder esa mayoría”.
Santa Cruz (Evópoli) anticipó que, según sus cálculos internos, “Matthei será quien pase al balotaje”, por lo que el equipo se prepara para “celebrar su triunfo”.
En oposición, subrayan que no está sobre la mesa una discusión sobre cupos de un eventual gobierno. Este debate, afirman, llegará después de la segunda vuelta del 14 de diciembre. Por ahora, la prioridad es definir si esta noche habrá —o no— una imagen de unidad en la derecha.
El artículo original fue publicado en La Nación.
Con Información de www.lanacion.cl