La oficina del expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha calificado de «ridículas» las acusaciones formuladas por Donald Trump, el actual presidente, quien lo acusa de «traición» y de manipulación en las elecciones presidenciales de 2016, donde Trump derrotó a la candidata demócrata, Hillary Clinton.
El portavoz de la oficina de Obama, Patrick Rodenbush, explicó que, por respeto a la institución presidencial, generalmente no responden a la constante desinformación que emana de la Casa Blanca. Sin embargo, estas acusaciones son lo suficientemente indignantes como para merecer una respuesta.
Rodenbush subrayó que «estas inusuales acusaciones son absurdas y un débil intento de distracción», enfatizando que «ninguna de las afirmaciones publicadas recientemente socava la concluyente conclusión ampliamente aceptada de que Rusia intentó influir en las elecciones de 2016, aunque sin conseguir manipular ningún voto», según la cadena estadounidense CNN.
Resaltó que «estas conclusiones fueron confirmadas en un informe de 2020 por la comisión de Inteligencia del Senado, que era bipartidista y presidida en ese momento por Marco Rubio», quien actualmente es secretario de Estado de EE. UU. bajo la nueva presidencia de Trump tras su victoria en las elecciones de noviembre de 2024.
El martes, Trump declaró que Obama es «culpable» de «traición». Comentó que intentaron «robar» las elecciones de 2016 y llevar a cabo maniobras que nadie imaginaría, incluso en otros países, reiterando así sus acusaciones sobre un supuesto plan para evitar su victoria en esos comicios.
El presidente mencionó en relación a las preguntas sobre los archivos de Jeffrey Epstein que «la caza de brujas de la que se debería hablar es de que atraparon a Obama con las manos en la masa», refiriéndose a comentarios de Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional, quien afirmó que había «nuevas pruebas» de que Obama y otros miembros de su administración habrían conspirado contra Trump en la votación de 2016.
Gabbard desclasificó correos electrónicos y documentos que, según ella, «demuestran claramente que hubo una conspiración traicionera en 2016» y un «golpe de Estado de años» por parte de los demócratas en contra de Trump, además de alegar que Rusia no intentó influir en las elecciones de 2016 mediante medios cibernéticos ni realizó ciberataques a la infraestructura electoral para alterar el resultado de las presidenciales.
Posteriormente, Trump compartió en redes sociales un video generado por inteligencia artificial que mostraba su arresto de Obama por agentes del FBI durante una reunión en la Casa Blanca, además de imágenes del exmandatario vestido de presidiario en una cárcel estadounidense.
Con Información de www.elperiodista.cl