La ministra Paola Plaza, en su calidad de juez especial de la Corte de Apelaciones de Santiago, emitió una sentencia de primera instancia en la que condena al ex brigadier del Ejército, Miguel Krassnoff Martchenko, por la detención y desaparición del estudiante de la Universidad de Chile, Dignaldo Herminio Araneda Pizzini, un suceso ocurrido en Santiago desde el 10 de agosto de 1974.
Krassnoff, quien también era parte de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), así como de la Brigada Caupolicán y líder del Grupo Halcón, fue sentenciado a quince años de prisión mayor en su grado medio por ser el responsable del delito de secuestro calificado. Con esta resolución, acumula cerca de mil años de cárcel por su implicación en múltiples crímenes de lesa humanidad.
La abogada Carolina Vega del Estudio Caucoto Abogados afirmó que “La sentencia representa un hito relevante para las querellantes, dado que han pasado más de 50 años para que se dictara una resolución de primera instancia por el secuestro calificado de Dignaldo Araneda Pizzini. Su familia ha esperado décadas por un mínimo de justicia, y hoy comienzan a ver un avance tangible. En un contexto tan adverso para los derechos humanos, esta nueva condena contra Miguel Krassnoff es un acto de justicia”.
LOS HECHOS
Durante la investigación, la magistrada confirmó los siguientes acontecimientos:
“Dignaldo Herminio Araneda Pizzini, militante del Movimiento Izquierda Revolucionaria (MIR), fue arrestado el 10 de agosto de 1974 en la vivienda de la familia Quevedo Godoy, donde se encontraba temporalmente en Santiago. A eso de las 02:30 horas, un grupo de personas llegó a la calle Lynch Norte N57 en la comuna de La Reina, ingresando a la casa con armas y presentándose como agentes de la DINA.
Reunieron a los ocupantes de la vivienda, solicitaron sus cédulas de identidad y mostraron una orden de allanamiento para la detención de Agustín Quevedo Godoy, uno de los hijos de la familia. Se devolvieron los documentos de identidad, excepto la cédula de Dignaldo Herminio Araneda Pizzini, quien fue arrestado sin que se le informara el motivo ni el lugar al que sería llevado. Posteriormente, testigos lo identificaron en el cuartel de la DINA denominado Londres 38, a cargo del Teniente de Ejército Marcelo Noren Brito (hoy fallecido), junto con el Capitán de Ejército Miguel Krassnoff Martchenko y el Teniente de Carabineros Ricardo Víctor Lawrence Mires (fallecido), y finalmente en el recinto Cuatro Álamos, el último lugar donde se le vio con vida, sin que hasta ahora se haya logrado determinar su paradero.
El procedimiento en su contra se llevó a cabo en un contexto de desapariciones forzadas y tratos crueles e inhumanos por motivos políticos.
Dignaldo Herminio Araneda Pizzini se había trasladado desde Concepción, su ciudad natal, a Santiago debido a la persecución y violencia política, lo que le llevó a residir temporalmente en la casa de la familia Quevedo Godoy, gracias a su amistad con los hermanos Pedro y Agustín Quevedo Godoy.
En el período de los hechos, la Dirección de Inteligencia Nacional estaba liderada por Manuel Contreras Sepúlveda (fallecido), y diversas unidades operativas y centros de detención como Londres 38 dependían de la Brigada de Inteligencia Metropolitana, dirigida por el entonces Mayor de Ejército César Manríquez Bravo (actualmente con problemas de salud mental), quien ocupó este lugar desde finales de diciembre de 1973 hasta al menos septiembre de 1974.
A pesar de todas las gestiones realizadas por su familia y los esfuerzos legales, no se logró averiguar su destino, situación que permanece sin resolución hasta la fecha.
Con Información de desenfoque.cl