El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, comenzó su intervención en la 80ª Asamblea General de las Naciones Unidas con un contundente gesto de protesta diplomática: múltiples delegaciones abandonaron la sala al inicio de su discurso. Este acto no fue accidental, ya que Netanyahu había anunciado que utilizaría este espacio internacional para presentar lo que él califica como ‘la verdad de Israel’ y contradecir a aquellos líderes que han apoyado la creación de un Estado palestino.
No obstante, su presencia fue notoria y generó un fuerte rechazo, evidenciado por la decisión de representantes de varios países de abandonar la sala, interpretándose como una clara señal de desaprobación. Durante su discurso, se escucharon abucheos dirigidos al primer ministro, lo que llevó a solicitar orden en la sala y a poner de manifiesto la tensión que rodea estas discusiones.
En un contexto aún más conflictivo, el Ejército de Israel decidió instalar altavoces en camiones que recorren la Franja de Gaza para retransmitir las palabras del primer ministro. Esta estrategia, según informes del diario Haaretz, ha generado críticas entre las filas del propio Ejército israelí, reflejando preocupaciones por los riesgos que implica desplegar soldados en áreas vulnerables a ataques de Hamás.
Con Información de factos.cl