El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) alertó este miércoles que millones de niños en Sudán del Sur están al borde de la hambruna debido al aumento del conflicto y al empeoramiento de la crisis alimentaria, una situación que podría agravarse si no se intensifican las intervenciones humanitarias.
De acuerdo con la Clasificación Integrada de Seguridad Alimentaria en Fases (IPC), la situación es crítica en los condados de Luakpiny/Nasir y Fangak, donde las comunidades enfrentan niveles de inseguridad alimentaria considerados “catastróficos” (fase 5, la más alta). Las estimaciones indican que 7.5 millones de personas, de las cuales aproximadamente 2.1 millones son niños, podrían experimentar hambre extrema en la próxima “temporada de escasez”.
UNICEF advirtió que, en el peor escenario, las áreas del sur de Luakpiny/Nasir podrían formalmente caer en una situación de hambruna si persisten conflictos, restricciones de acceso, inundaciones y brotes de enfermedades.
“La intensificación del conflicto, los desplazamientos masivos, la crisis económica, los fenómenos climáticos extremos y la pérdida de resiliencia están alimentando los altos índices de hambre”, afirmó la agencia.
Meshack Malo, representante de la FAO en Sudán del Sur, enfatizó que el país enfrenta interrupciones en las temporadas agrícolas y sistemas alimentarios incapaces de satisfacer las necesidades básicas. “Lograr una paz duradera y revitalizar los sistemas agroalimentarios es fundamental para acabar con el hambre. Cuando se cultivan los campos y se restablecen los mercados, las familias recuperan su dignidad”, señaló.
Acceso humanitario limitado
La ONU también destacó que la falta de acceso humanitario constituye uno de los mayores retos. En varias regiones, la inseguridad, el saqueo y el mal estado de las carreteras han aislado a comunidades, complicando la entrega de ayuda.
Mary-Ellen McGroarty, directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en el país, alertó que seis condados podrían enfrentar niveles críticos de desnutrición aguda hacia 2026, mayormente debido al desplazamiento forzado, la escasez de alimentos y servicios esenciales, así como a un brote de cólera en expansión.
“Los niveles de hambre continúan siendo profundamente alarmantes”, apuntó. “En las áreas donde ha habido paz y acceso humanitario, la población comienza a recuperarse, pero es crucial mantener el apoyo para lograr un cambio sostenible”.
Noala Skinner, representante de UNICEF en Sudán del Sur, subrayó la necesidad urgente de garantizar acceso seguro y constante a servicios de nutrición y salud para los más vulnerables. “Los niños no son responsables de esta crisis. Su supervivencia depende de que podamos llegar a ellos a tiempo”, enfatizó.
UNICEF y otras organizaciones humanitarias reiteraron su llamado a la comunidad internacional para asegurar recursos y acceso, con el objetivo de evitar que el país más joven del mundo enfrente una nueva catástrofe alimentaria.
Con Información de www.elperiodista.cl