Aunque los medicamentos para dormir son una opción común para combatir el insomnio, el Dr. Gabriel Abudinen, neurólogo del Hospital Clínico U. de Chile, advierte sobre los riesgos de su uso a largo plazo. Sugiere centrarse en las causas subyacentes del insomnio, mejorar la higiene del sueño y consultar a especialistas en neurología del sueño para un tratamiento seguro y efectivo.
Las pastillas para dormir son una alternativa frecuente para quienes padecen insomnio, un trastorno que afecta a más del 30 % de la población chilena. Pero, ¿es esta realmente la solución definitiva? Según el Dr. Gabriel Abudinen, el neurólogo del Hospital Clínico U. de Chile, la medicación no siempre es la respuesta, ya que su uso excesivo puede acarrear riesgos para la salud.
En un país donde más del 25 % de la población sufre de insomnio crónico, recurrir a pastillas para dormir puede parecer la solución más sencilla. Dentro de los fármacos disponibles hay una gran variedad: desde la melatonina, que es más natural y accesible, hasta compuestos más potentes como la trazodona, benzodiacepinas como el clonazepam, y los inductores no benzodiacepínicos como el zolpidem y la zopiclona, que son los más utilizados actualmente. Sin embargo, cada uno presenta diferentes perfiles de efectos secundarios y riesgos.
“La melatonina, por ejemplo, es generalmente segura, pero puede ocasionar efectos adversos como pesadillas, sueños vívidos o molestias gastrointestinales”, aclara el Dr. Abudinen. Otros medicamentos, como los inductores no benzodiacepínicos, pueden causar efectos más graves, incluido el comedor nocturno, que se refiere a personas que se levantan sonámbulas para comer, o la amnesia anterógrada, que impide recordar lo que ocurrió tras su ingesta. Estos efectos son especialmente preocupantes en adultos mayores, quienes tienen un mayor riesgo de caídas o de realizar acciones peligrosas sin recordar al día siguiente.
A pesar de su fácil acceso, no se recomienda la automedicación. El neurólogo enfatiza que estos medicamentos deberían ser prescritos por un profesional y usar solo por un periodo limitado, no superior a seis meses, para evitar dependencia y una disminución en su efectividad con el tiempo.
“Existen muchos fármacos diferentes para ayudar a dormir, pero es fundamental entender que no todos son efectivos para todos; cada medicamento puede traer consigo diferentes problemas. La solución al insomnio no es simplemente tomar una pastilla sin un diagnóstico, sino identificar las causas del problema del sueño. El uso adecuado de estos medicamentos debe ser guiado por un médico y por un periodo de solo 3 a 6 meses, ya que después su efectividad puede mermar significativamente”, indica el especialista.
El insomnio no tiene una única causa. Mientras algunos tienen dificultades para iniciar el sueño, otros lo tienen para mantenerlo. Para el Dr. Abudinen, es esencial tratar cada caso de manera individual. “Si el insomnio se relaciona con ansiedad, podría requerir un medicamento como la quetiapina. Si hay dolor crónico, como en la fibromialgia, la pregabalina puede ser más adecuada”, detalla. Este enfoque personalizado es vital para prevenir el uso indiscriminado de pastillas y mejorar la calidad del descanso.
Entonces, ¿qué hacer ante el insomnio? El especialista sugiere comenzar con ajustes simples en los hábitos de sueño, como establecer una rutina nocturna, evitar pantallas antes de dormir y, si es necesario, considerar la melatonina. Sin embargo, si los problemas persisten, es fundamental acudir a un especialista en neurología del sueño para obtener un diagnóstico preciso.
“El uso de medicamentos para dormir no debería ser la única solución. Antes de tomar algo para descansar, es vital mejorar los hábitos relacionados con la higiene del sueño. Nuestro sueño depende en gran medida del ambiente donde dormimos. Aunque la automedicación no es recomendable, si hay dificultad para consultar a un especialista, se podría empezar con melatonina 2 a 3 horas antes de acostarse. Si los problemas continúan, se pueden utilizar aplicaciones que registren sonidos nocturnos o buscar la ayuda de un neurólogo especialista en sueño para identificar las causas subyacentes”, concluye el Dr. Abudinen.
Con Información de www.elperiodista.cl