Marco Moreno, Director del Centro de Democracia y Opinión Pública, Universidad Central.
Desde el 1 de noviembre, Chile ha implementado una veda en la publicación de encuestas. Aunque esta medida ha sido objeto de controversia por parte de las empresas encuestadoras, nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre el papel que los estudios de opinión desempeñan en nuestra democracia.
Aunque las encuestas son una herramienta legítima para la investigación social y, si se utilizan adecuadamente, ayudan a comprender las percepciones de la ciudadanía, en los últimos años hemos visto un fenómeno alarmante: una “encuestitis” preocupante, que revela una dependencia excesiva en estos sondeos como el único termómetro de la política.
El problema radica no en la medición en sí, sino en la metodología y la interpretación de los resultados. Algunas empresas, en su afán por brindar conclusiones claras, han convertido incertidumbres en decisiones mediante la modelación. Redistribuyen a los indecisos, ajustan márgenes y presentan cifras que parecen una representación clara del electorado. Sin embargo, esa imagen es retocada, careciendo de las sombras y matices que reflejan la verdadera complejidad del voto.
Las encuestas han evolucionado de ser meras herramientas técnicas a convertirse en dispositivos de poder, capaces de influir en las percepciones sobre la viabilidad de los candidatos y en el comportamiento de los votantes. Cuando los estudios de opinión desplazan la deliberación democrática por un atajo cognitivo —el «voto por quien va ganando»—, el riesgo se vuelve significativo: estas encuestas terminan moldeando la realidad que intentan describir.
Por lo tanto, la veda no debe considerarse como una censura, sino como una pausa saludable. Es un momento para reanudar el diálogo político, permitiendo que los ciudadanos tomen decisiones sin la interferencia de porcentajes y titulares. La democracia necesita encuestas, sí, pero lo que más requiere son ciudadanos que piensen de manera independiente.

Marco Moreno, Director del Centro de Democracia y Opinión Pública, Universidad Central.
Con Información de www.lanacion.cl