Este viernes, la reforma de pensiones inicia un paso crucial. A partir de las remuneraciones de agosto, los empleadores deberán comenzar a aportar un 1% adicional para la pensión de sus empleados.
De acuerdo a El Mercurio, este es el primer incremento de varios que se implementarán a lo largo de los próximos nueve años. Sin embargo, enfrentarán algunos desafíos, como la inclusión de un nuevo organismo estatal que gestionará los fondos de pensiones: el Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP).
Este nuevo órgano concentrará todos los aportes destinados a financiar los beneficios del nuevo “seguro social”, que en esta etapa inicial corresponde a 0,9 puntos mensuales.
El FAPP debe comenzar a operar en agosto, y su estructura provisional incluye entidades como el Instituto de Previsión Social (IPS) y la Tesorería General de la República (TGR). En total, ocho entidades públicas colaborarán en esta fase inicial de implementación de la reforma, junto con diferentes divisiones de la Superintendencia de Pensiones y los ministerios de Hacienda y Trabajo.
El subsecretario de Previsión Social, Claudio Reyes, indicó que el FAPP “ya tiene su estructura definida, cuenta con un directorio y ha ido resolviendo diversos temas, como abrir cuentas corrientes, establecer oficinas, contratar el personal necesario, y definir políticas de gestión de inversiones, así como otras normativas internas”.
Además, las AFP estarán encargadas de transferir la nueva cotización del “seguro social” a través del IPS, que a su vez dirigirá esos recursos al FAPP, tras realizar la recaudación mediante “un proveedor especializado que facilitará a los empleadores el proceso de pago”.
Con Información de www.lanacion.cl