El abandono judicial del Servicio Nacional de la Mujer (SernamEG) habría permitido que Mauricio Ortega, agresor de Nabila Rifo, obtuviera su libertad condicional.
Según informó Radio Biobío, este año fue destituida Beatriz Ramírez Díaz, abogada del organismo que representó a Rifo durante todo el proceso judicial, y la causa no fue reasignada a otra profesional.
Como resultado, nadie del servicio pudo asesorarla y Nabila no pudo intervenir en la audiencia que determinó la libertad de su agresor.
De acuerdo con el medio citado, los eventos se remontan a finales de septiembre, cuando el Juzgado de Garantía de Coyhaique notificó a la abogada sobre la solicitud del condenado, pero ella no puede acceder a su correo institucional del SernamEG, donde llegó la notificación.
En 2016, tres días después del ataque, la abogada, en representación de la madre de la víctima, presentó una querella por homicidio calificado frustrado y, en agosto de ese mismo año, se convirtió en la única abogada que representaría a Nabila hasta la sentencia de Ortega.
No obstante, en 2019, durante un sumario, Ramírez fue suspendida de sus funciones y dejó de manejar esta y otras causas, además de perder el acceso a sus cuentas institucionales, incluida la dirección de correo que se había registrado en el expediente de Nabila.
Los registros del Juzgado de Garantía de Coyhaique indican que, tras la ratificación de la sentencia de Ortega, las notificaciones continuaron llegando al correo de la abogada suspendida.
Para 2025, el tribunal seguía enviando notificaciones a la abogada. En total, se registraron tres comunicaciones que llegaron a la misma cuenta bloqueada, alertando sobre la solicitud de libertad condicional de Ortega.
El decreto de ley que regula este tipo de beneficios establece que las víctimas tienen cinco días para expresar su opinión sobre la solicitud, pero en el caso de Nabila, esto no ocurrió.
La primera notificación se envió a Beatriz el 19 de marzo, relacionada con la primera petición de Ortega. La segunda notificó el rechazo a las intenciones del agresor. La tercera se recibió el 24 de septiembre, tras la nueva solicitud del condenado.
A pesar de que se registra en el expediente judicial que Nabila fue notificada, ni ella ni el SernamEG asistieron a la audiencia de este lunes, donde nadie se opuso a la liberación de Ortega.
Quienes conocen el caso indican que el organismo nunca solicitó actualizar el correo institucional asignado a la causa.
Desde el SernamEG reconocen que no proporcionaron asesoría a la víctima desde que se notificó. “No tomamos conocimiento de la solicitud hecha por el condenado para acceder al beneficio penitenciario y, por lo tanto, no pudimos ejercer los derechos que le correspondían”, aseguran.
“En casos cerrados, finalizados, no hay un traspaso. Fuimos querellantes hasta el último proceso, incluso recurrimos a la nulidad por el cambio de tipificación de femicidio frustrado a lesiones graves gravísimas. Una vez cerrado ese proceso, lo que sigue es el cumplimiento penitenciario y el condenado solicitó los beneficios carcelarios”, argumentaron desde el SernamEG.
Según el medio citado, el organismo se enteró de la solicitud solo cuando ya había sido aprobada. “Ni la víctima ni el servicio fueron debidamente notificados”, concluyen.
Con Información de www.lanacion.cl