La elección de Jeannette Jara como candidata oficial de la izquierda.

Francisca Eugenia dos Santos, académica de la Facultad de Humanidades, Universidad de Santiago.

La campaña de las primarias no logró captar el interés del electorado, lo que se evidenció en la escasa participación. La candidata del Partido Comunista intentó diferenciarse de su partido adoptando un enfoque de amabilidad y consenso, pero evitó abordar los aspectos críticos que definen a su partido. Detalles cruciales sobre estrategias políticas emergieron, reflejando que los candidatos deben hallar conexiones genuinas con la población. Los electores optan por lo que observan y oyen, dejando algunas preguntas en el aire y contradicciones entre los líderes de su partido sin respuesta.

Para los votantes, la historia y los principios partidarios parecen tener poco peso. Con un programa que no aborda las problemáticas actuales del país, se infiere que el carisma y un enfoque en el liderazgo inclusivo pudieron convertir a Jeannette Jara en una figura política relevante, siendo la primera vez en Chile que un candidato comunista representa a una coalición.

El mensaje de centro-izquierda de Carolina Tohá no logró resonar entre los electores, percibiéndose más como una exministra de un gobierno anterior que como una alternativa actual. Esto se asemeja a la baja votación que recibió Gonzalo Winter, representante del Frente Amplio, partido del presidente Boric. En cambio, Jara, aunque también fue ministra, se enfocó en las emociones y la cercanía con la gente, conectando no solo con sus militantes sino también con las clases populares. Sin embargo, los 800,000 votos que obtuvo deben debatirse, resaltando la sorprendente baja participación que, aunque legítima, debe ser analizada por los partidos involucrados en estas primarias.

De cara a la primera vuelta en noviembre y la necesidad de confrontar a las derechas, es crucial que las fuerzas progresistas replanteen su programa político, ya que la campaña fue escasa en contenido y debates. Jeannette Jara deberá continuar con su mensaje de empoderamiento y establecer límites a la influencia de los directivos del Partido Comunista en su futuro electoral.

El Socialismo Democrático, representado por Carolina Tohá, debe revisar su discurso y estrategias, abandonando la nostalgia por la Concertación y adoptando una postura más audaz, ya que las nuevas democracias requieren propuestas más innovadoras, aunque sean ideales. El carisma y la conexión personal de Jara resonaron con el electorado, quien priorizó la autenticidad sobre la afiliación partidaria. Este hecho marca un hito político, abriendo un espacio para reflexiones sobre una política más inclusiva.

El proyecto político de la izquierda chilena enfrenta importantes desafíos al confrontar a la derecha, con discursos polarizados y egocéntricos. La participación en estas primarias fue solo el primer paso en un complejo panorama político que exige nuevas estrategias para atraer a la centro-izquierda y abordar la polarización que se aproxima.

Finalmente, la radicalización política prevista en los próximos meses podría beneficiar a la derecha, pues podría distorsionar el triunfo de Jara al simplificar discursos que históricamente critican al Partido Comunista. Será crucial que el carisma y cercanía de Jeannette Jara sean suficientes para resistir los ataques que se avecinan.


Francisca Eugenia dos Santos, académica de la Facultad de Humanidades, Universidad de Santiago.

Con Información de www.lanacion.cl

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