Por Christian Rodiek, CEO de FirmaVirtual
La Encuesta Nacional Bicentenario UC 2025 Revela que la percepción de «mucha corrupción» en Chile ha aumentado del 61% en 2015 al 81% en 2025. Esta cifra es alarmante y surge en un contexto lleno de denuncias sobre favores, presiones y nombramientos cruzados entre notarios, miembros del Poder Judicial y otros actores del sector público.
Los recientes chats filtrados de un notario, donde se evidencian gestiones para obtener cargos y apoyos en tribunales —como si fueran bienes negociables— no pueden pasarse por alto. La ciudadanía se percata de que, en muchas ocasiones, el acceso a posiciones, información o trámites parece depender más de tener el contacto adecuado que del mérito o la legalidad.
El verdadero problema no solo radica en la manera de operar de notarios y funcionarios, sino en la credibilidad del país en su conjunto. Aunque Chile avanza rápidamente hacia la digitalización, aún hay un largo camino por recorrer para erradicar a quienes se benefician de estructuras que obstaculizan la transparencia.
La tecnología facilita trámites, pero también limita la arbitrariedad y obliga a que cada acción administrativa quede registrada. Por lo tanto, muchas veces la resistencia a la modernización parece tener más raíces políticas que técnicas. No podemos permitir que un sistema cuya discrecionalidad es tan amplia se convierta en un terreno fértil para la colusión y el favoritismo.
En este panorama, la digitalización se vuelve esencial para asegurar la trazabilidad de los procesos notariales y judiciales. Las recientes denuncias nos recuerdan que modernizar el sistema no es un lujo o un deseo, sino un imperativo ético. Aunque la digitalización no erradica completamente la corrupción, sí facilita su dificultamiento.
Es fundamental recordar que lo que está en juego no es solo el prestigio de una institución o de individuos involucrados en prácticas oscuras, sino la confianza que proyectamos como nación. Si deseamos reconstruirla, debemos abrir las puertas a la tecnología, permitiendo que promueva la transparencia, el orden y la credibilidad: activos valiosos para los inversionistas que impulsan nuestra economía.
Con Información de desenfoque.cl