La derecha tradicional busca ampliar su participación en las primarias, pero enfrenta resistencia de Republicanos y Libertarios.

El proceso electoral en Chile ha comenzado a tomar impulso, a pesar de que aún faltan varios meses para las elecciones de noviembre. Cerca de cien candidatos ya están trabajando para recolectar firmas y postularse a la Presidencia del país. Así están las cosas.

Mientras el sector progresista avanza con cautela en su plan de llevar a cabo primarias amplias, donde todos los partidos del oficialismo presenten a su candidato, la coalición Chile Vamos siente una creciente ansiedad. Algunos, especialmente los Republicanos y Libertarios, ven que la opción de llevar a cabo un proceso similar dentro de su sector se convierte en un reto casi insuperable.

A pesar de las advertencias de sus compañeros, la insistencia sigue. La candidata Evelyn Matthei ha comentado recientemente, en un evento de Evopoli, que si le cierran las puertas, intentará golpear ventanas. La perspectiva de una primaria poco atractiva, con candidatos como Ximena Rincón y Rodolfo Carter, les resulta bastante incómoda, ya que hay el temor de que uno de estos candidatos –Kast o Kaiser– podría ganar, dejando a la convocadora en una decepcionante tercera posición.

Se teme que sin una primaria sólida, el progresismo tenga una ventana de oportunidad para captar la atención de la opinión pública en los meses previos a la elección. Por otro lado, una primaria bien organizada dentro de la derecha podría revitalizar la candidatura de Evelyn Matthei, que en este momento parece estancada. Matthei necesita participar en debates, reforzar su presencia territorial, organizar su equipo y probar sus propuestas. Sin embargo, Kast y Kaiser no parecen estar dispuestos a facilitarle este camino. Podrían optar por crear su propia primaria, en una especie de colaboración mutua hacia un futuro gobierno.

El historiador Fernandois lo ha señalado claramente: “La derecha está atrapada en un dilema complicado. Hay tres candidaturas, pero no habrá primarias entre ellas. A Evelyn Matthei no le conviene competir en una primaria con Kast y Kaiser, pero tampoco quiere una primaria débil con Carter y Rincón. Si no se presenta, perderá protagonismo. Es un verdadero dilema”.

Esa es la actual situación política. A pesar de sus conflictos internos, la derecha continúa criticando al gobierno. Desde diferentes ángulos, han arremetido contra él. Recientemente, criticaron la ausencia de sus representantes en la ceremonia de promulgación de la reforma de pensiones, que, después de años de discusión, finalmente se aprobó gracias en parte a la participación de Chile Vamos, aunque esto no impidió el descontento de Republicanos y Libertarios por la misma. Tal vez su ausencia en el evento se deba a que temían reacciones aún más negativas de sus aliados descontentos mientras Matthei intentaba abrir puertas y ventanas.

Kast ya ha anunciado su intención de presentarse a la primera vuelta, mientras que Kaiser, que ha moderado su discurso para atraer a un electorado ávido de novedades, también ha declarado que competirá. Recordemos que este último, en 2017, hizo comentarios controversiales sobre las mujeres que causaron gran revuelo. A pesar de ello, Matthei está dispuesta a rogarle que se una a una primaria.

La gran noticia

Como era previsible, los representantes de la derecha y los medios han centrado su atención en mostrar imágenes de la ministra Jara y del Presidente Boric celebrando la promulgación de la reforma de pensiones, un derecho tan esperado, en lugar de resaltar lo crucial: que los jubilados finalmente recibirán 250 mil pesos, en comparación con los montos irrisorios que reciben actualmente de sus AFPs. Algunas parlamentarias incluso manifestaron su indignación por el gasto en el evento, mientras que olvidaron mencionar la destacada labor de Jara junto al ministro de Hacienda para lograr lo que gobiernos anteriores no habían conseguido.

¡Cómo no celebrar esta buena nueva, esperada durante tantos años! Los beneficios de la reforma son múltiples para los pensionados actuales y futuros, incluyendo un aumento gradual de la Pensión Garantizada Universal (PGU) a 250 mil pesos. A partir de la publicación de la ley, quienes tengan 82 años o más recibirán el nuevo monto tras seis meses; a los 18 meses, se beneficiarán quienes tengan 75 años o más; y a los 30 meses, la PGU alcanzará los 250.000 pesos para todos desde los 65 años.

Otro aspecto positivo de la Reforma es la creación de un Seguro Social, financiado en parte por la cotización del empleador, equivalente al 4% total. Este seguro aportará dos beneficios principales: uno por Años Cotizados, mejorando las pensiones tanto de los jubilados actuales como de quienes se pensionen en el futuro, y otro compensatorio para mujeres debido a su mayor esperanza de vida, garantizando así pensiones equivalentes para hombres y mujeres con el mismo nivel de ahorro.

Se implementará una cotización del 7% a cargo del empleador, que se sumará a un 1,5% actual de Seguro de Invalidez y Sobrevivencia, lo que llevará la contribución total del empleador al 8,5% de la renta imponible, de manera gradual en un plazo de 9 años. De esta cantidad, el 4,5% se destinará a las cuentas individuales de los trabajadores y el 4% restante al Seguro Social, que será administrado a través del Fondo Autónomo de Protección Previsional. También habrá beneficios por años cotizados y la creación de incentivos o sanciones a las administradoras, dependiendo del rendimiento de sus inversiones. La Reforma de Pensiones busca mejorar la eficiencia y rentabilidad de las AFP mediante medidas como la entrada de nuevas entidades gestoras, la posibilidad de que el IPS brinde apoyo en la gestión de cuentas y la eliminación de multifondos para crear Fondos Generacionales.

La Reforma también amplía la cobertura del Seguro de Lagunas Previsionales, ahora incluyendo a beneficiarios del Seguro de Cesantía que obtienen prestaciones a partir de su Cuenta Individual de Cesantía. Anteriormente, esta cobertura solo aplicaba a quienes usaban el Seguro de Cesantía del Fondo Solidario. Se ha introducido un mecanismo simplificado que permitirá a trabajadores independientes hacer aportes voluntarios a través de convenios automáticos desde sus cuentas bancarias.

Tijeras para podar

Mientras tanto, los tres candidatos de la derecha se posicionan como los más duros entre ellos, mostrando videos de Kast y Kaiser disparando en polígonos, en un sutil llamado a la población a armarse contra el delito. Matthei, al estilo de la motosierra de Milei, ha anunciado que usará “tijeras de podar” para llevar a cabo recortes rápidos en su gobierno, prometiendo desregular todo lo que sea posible en un plazo de 30 a 60 días. También ha mencionado la eliminación de diversos ministerios, al igual que ocurre en Argentina con Milei.

Esto lo expresó durante un seminario del CEP con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado argentino, Federico Sturzenegger, el encargado de “la motosierra” de Milei, donde elogió las acciones del presidente trasandino. “Lo que han logrado en Argentina nos inspira a todos”, afirmó, mostrando su admiración tanto por Milei como por Sturzenegger.

Sin embargo, lo que Matthei no mencionó son las quejas semanales de los jubilados argentinos. Ana Valverde, de la Unión de Trabajadores Jubilados En Lucha (UTJEL), comentó en CNN sobre las condiciones de vida de los jubilados, el gobierno y la inflación. Resaltó que “las jubilaciones no son de 349 mil pesos, ya que hay que restar un bono congelado” y enfatizó que el aumento real fue de solo seis mil pesos. “¿Eso no se considera pobreza e indigencia?”, preguntó. Además, criticó a Milei, diciendo que “quiere que los jubilados trabajemos hasta los 75 años o hasta que muramos”. “En lugar de reducir el Estado, Milei está robando al Estado”, opinó Valverde, quien concluyó diciendo que “gana la mitad de lo que necesita un adulto mayor para cubrir la Canasta Básica”.

¿Es esto lo que ofrecerá Matthei?

Con Información de pagina19.cl

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