La Segunda Sala Penal de la Corte Suprema ha condenado a tres agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) por el secuestro de Leopoldo Daniel Muñoz Andrade, un estudiante de la Universidad Técnica del Estado (UTE) en el momento de los hechos. Este crimen, que ocurrió a partir del 20 de julio de 1974, formó parte de la «Operación Colombo». Actualmente, Muñoz Andrade es considerado un detenido desaparecido.
Los ministros Manuel Antonio Valderrama, Leopoldo Llanos, María Teresa Letelier, María Cristina Gajardo y la abogada integrante Pía Tavolari confirmaron las sentencias de las instancias previas, condenando a César Manríquez Bravo y Pedro Octavio Espinoza Bravo, ambos tenientes coroneles del Ejército, así como al ex brigadier Miguel Krassnoff Martchenko, a 10 años y un día de prisión por el delito consumado de secuestro calificado de la víctima.
El máximo tribunal ratificó las condenas a estos exmilitares, dado que no interpusieron recursos contra las sentencias de primera y segunda instancia, confirmando así todos los aspectos penales del caso. En cuanto a la parte civil, la Corte Suprema acogió los recursos de casación presentados por los querellantes.
Krassnoff, quien fue líder del Grupo Halcón I y de la Brigada Caupolicán, acumula más de mil años de prisión por su implicación en múltiples casos de violaciones de derechos humanos, siendo acusado de detenciones, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas durante la dictadura militar. Actualmente, cumple condena en el penal de Punta Peuco.
Los Hechos
A través de la investigación realizada por la ministra en visita Marianela Cifuentes, de la Corte de Apelaciones de San Miguel, se establecieron los siguientes hechos:
1. El 20 de julio de 1974, en la intersección de avenida Matta con calle Arturo Prat en Santiago, agentes de la DINA detuvieron ilegalmente a Leopoldo Daniel Muñoz Andrade, conocido como ‘Chico Lucho’, estudiante de Construcción Civil y militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), además de ser parte del comité local ‘José María Caro’ de dicho movimiento.
2. Inmediatamente después, Muñoz Andrade fue llevado a un centro de detención clandestina de la DINA llamado ‘Londres 38’, ubicado en calle Londres N° 38, bajo el control del mayor de Ejército Marcelo Moren Brito, donde fue mantenido en condiciones ilegales.
3. Posteriormente, Muñoz Andrade fue trasladado al centro de detención clandestina ‘Cuatro Álamos’, que se encontraba en el campamento de prisioneros ‘Tres Álamos’, en la comuna de San Miguel, bajo la supervisión del oficial de Gendarmería Orlando Manzo Durán, donde continuó siendo ilegalmente detenido.
4. Mientras permanecía en ‘Cuatro Álamos’, fue trasladado sin previo aviso a otro centro clandestino denominado ‘Villa Grimaldi’, ubicado en avenida José Arrieta, a la altura del 8.200 en La Reina, que era dirigido por el teniente coronel del Ejército Pedro Octavio Espinoza Bravo.
5. El 19 de julio de 1974, antes de la detención de Muñoz Andrade, agentes de la DINA capturaron a Pedro Enrique Poblete Córdova, conocido como ‘Tito’, que formaba parte del comité local ‘José María Caro’ del MIR y colaborador cercano de Muñoz Andrade.
6. En la época en cuestión, la DINA estaba dirigida por el coronel Juan Manuel Guillermo Contreras Sepúlveda, y contaba con unidades operativas y centros de detención clandestinos bajo la Brigada de Inteligencia Metropolitana, que en el momento del arresto de Muñoz Andrade era comandada por el teniente coronel César Manríquez Bravo, y posteriormente por Pedro Octavio Espinoza Bravo. La represión de los militantes del MIR, incluido Muñoz Andrade, estaba bajo la responsabilidad de la Brigada Caupolicán, dirigida por el mayor Marcelo Moren Brito y, particularmente, de los grupos operativos Halcón y Águila, liderados por Miguel Krassnoff Martchenko y Ricardo Víctor Lawrence Mires, respectivamente.
7. El nombre de Leopoldo Daniel Muñoz Andrade apareció en un listado de personas en la prensa nacional, tras ser mencionado en una nómina publicada en el semanario argentino ‘Lea’ en julio de 1975, donde se afirmaba que había fallecido en Argentina como resultado de rencillas internas entre militantes del MIR. Esta información fue una maniobra de la DINA para encubrir el verdadero destino de Muñoz, cuyo paradero sigue siendo desconocido hasta el día de hoy.
Con Información de desenfoque.cl