Las festividades no han podido frenar el impulso del presidente electo, José Antonio Kast, quien desde su elección ha tomado la delantera en su agenda. Su equipo ha indicado que, tras varias semanas de análisis interno, a partir del 15 de enero comenzarán los anuncios oficiales sobre su gabinete. Sin embargo, algunos nombres ya están circulando en los medios, generando incertidumbre sobre si se les menciona con la intención de descalificarlos o porque realmente son candidatos viables.
A pesar de esto, Kast no ha disminuido su ritmo de trabajo, actuando como si ya estuviera en funciones en La Moneda. Su objetivo es demostrar que su mandato será diferente al de sus predecesores.
Sin embargo, la realidad puede ser más complicada de lo que revela su equipo. Kast enfrenta una serie de urgencias tras haber realizado numerosas promesas durante su campaña. Una de las más críticas es la situación de los inmigrantes indocumentados, a quienes ha advertido sobre un plazo inminente, generando preocupación entre las comunidades de peruanos, bolivianos, haitianos y, especialmente, venezolanos que llevan años en Chile y enfrentan dificultades para regularizar su estatus.
Esto crea una presión para que Kast actúe con rapidez, evitando ser percibido como un candidato que no cumple sus promesas.
Se le ha señalado que expulsar a más de 350,000 venezolanos en 180 días es algo inviable. Después modificó su discurso, proponiendo «invitar» a los inmigrantes a abandonar el país, lo cual fue motivo de burla. Luego sugirió que los empleadores debían cubrir sus pasajes, continuando con diversas propuestas que han surgido en el debate.
Por esta razón, sus viajes a países vecinos han sido cruciales. Además de visitar Argentina, sumando complicaciones debido a la crisis actual del país, ha intentado dialogar con Ecuador y Perú. Su intención es negociar un corredor humanitario para facilitar el retorno de inmigrantes, siempre dependiendo del consentimiento de Maduro para recibirlos.
Sin embargo, no ha sido fácil para Kast convencer a sus contrapartes en esos países. El presidente peruano, José Jerí, desestimó su propuesta del corredor humanitario al enfatizar que la prioridad de Perú sigue siendo el control migratorio y que solo se evaluará esa opción en casos excepcionales.
En Ecuador, la respuesta ha sido más cautelosa, centrándose en la colaboración en áreas como seguridad y crimen organizado.
Desafíos inminentes
Es evidente que Kast tiene muchas tareas por delante, tanto en temas migratorios como en la conformación de su gabinete. La dificultad radica en satisfacer a todos sus aliados sin generar divisiones internas.
Kast ganó con una coalición variada que abarca desde la Unión Demócrata Independiente (UDI) hasta partidos más pequeños como los Libertarios, lo que implica un compromiso para incluir a todos sin que el gabinete se convierta en un ente conflictivo.
El enfoque inicial del equipo de Kast es evitar posibles conflictos de interés, evitando que sus ministros tengan familiares en el Congreso. Esta norma ha generado debate, ya que algunos candidatos son parientes de parlamentarios, como Johannes Kaiser y su hermana senadora Vanessa Kaiser.
Se espera que el equipo defina a la mayoría de los ministros clave para la primera semana de enero de 2026. Esto deja poco tiempo para alcanzar acuerdos y negociar apoyos, ya que cualquier desavenencia podría tensar las relaciones con los partidos aliados y el Congreso antes de la asunción.
El caso de figuras como Johannes Kaiser, cuyas credenciales generan controversia dentro de la coalición, demuestra que no todos los respaldos políticos están alineados respecto a quién debería estar en el gabinete.
Nombres en la lista
Entre los nombres que se rumorean para el gabinete de José Antonio Kast, quien asumirá la presidencia el 11 de marzo de 2026, destaca Cristián Valenzuela, considerado para dirigir el equipo de asesores del Segundo Piso de La Moneda, el núcleo central del gobierno.
Claudio Alvarado, ex-U.D.I., es uno de los candidatos fuertes para una cartera política, como la Secretaría General de la Presidencia, un ministerio clave para la coordinación con el Congreso.
Jorge Quiroz, un economista controvertido vinculado a escándalos de colusión, suena como uno de los posibles ministros de Hacienda o de áreas económicas cruciales. Otro nombre en consideración es José Luis Daza, actual viceministro de Economía de Argentina, y también se barajan los nombres de Bernardo Fontaine y Sergio Urzúa.
El Vicealmirante (R) Alberto Soto se perfila como el principal candidato para encabezar el Ministerio de Seguridad Pública, mientras que Johannes Kaiser es considerado para Defensa, aunque prefiere el cargo de Seguridad.
Darío Paya es mencionado como posible ministro de Relaciones Exteriores, junto a otros como Teodoro Ribera e Issa Kort. Para el Ministerio de Obras Públicas se menciona a Martin Arrau, Iván Poduje para Vivienda, y Mara Sedini como posible vocera de Gobierno o en una cartera dedicada a la niñez. Otros nombres que flotan son Germán Codina, Ruth Hurtado, Beatriz Hevia, Sebastián Figueroa, Antonio Barchiesi, Carmen Soza y Claudio Bravo.
Un número considerable de posibles miembros para un gabinete que, según las promesas de campaña, podría ser reducido al estilo de Milei, quien disminuyó el número de ministerios en Argentina tras asumir, integrando 9 ministerios en vez de los 18 que existían.
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Con Información de pagina19.cl