Hernán García Moresco, Magíster en Ingeniería Informática (USACH). Diplomado en Big Data.
Universidad Católica: Diplomado en Ciencias Políticas y Administración Pública. Universidad de Chile: Licenciado en Educación en Matemática y Computación (USACH).
José Orellana Yáñez, Doctor en Estudios Americanos (Instituto IDEA-USACH), Magíster en Ciencia Política (Universidad de Chile). Geógrafo y Licenciado en Geografía por la PUC de Chile.
Integrante del Centro para el Desarrollo Comunal Padre Hurtado.
Tras finalizar la elección primaria, comienzan los análisis desde diferentes perspectivas. Es evidente que, al concluir las primarias, se ha movilizado, casi como un algoritmo, una integración favorable de factores que han permitido a Jeannette Jara proyectarse, pasando de una primaria competitiva a una posición de ganadora sin opositores a la vista.
Se dirige ahora hacia una segunda vuelta con serias posibilidades de triunfo, incluso similar a lo que logró Boric en 2021. Aunque hay mucho en juego, los resultados y su metodología ofrecen motivos para pensar en ello.
Jara ha demostrado un carisma único, que algunos podrían asociar al de Michelle Bachelet, aunque es inconfundiblemente suyo. Su trayectoria profesional y política la distingue favorablemente, destacando su papel como Ministra del Trabajo con el primer gran «acuerdo-consenso» que se recuerda desde que la concertación otorgó gobernabilidad durante más de 20 años, refiriéndonos al acuerdo sobre pensiones, que simboliza una «transversalidad política vinculante».
El valor de su carisma radica en su capacidad para representar una historia que es compartida por muchos, proveniendo desde el Cortijo de Conchalí. Cuántos comparten ese mismo origen, tanto urbano como rural, incluso dentro del mismo sistema sociopolítico. A diferencia de lo que reclamó Jaime Mulet, su narrativa no suena a resentimiento ni a pedantería, sino que se presenta de manera natural, dignificando a sus votantes, independientemente de su ideología, la cual no ha renunciado ni renunciará.
Las legitimidades, incluidas las carismáticas, como indicara Max Weber, son claves para la política y su práctica. Por ello, Jara deberá desplegar rápidamente esa cohesión que prometió en su discurso triunfal. Ahora, debe integrar las diversas fuerzas partidarias y ciudadanas para construir un relato capaz de unir, con el objetivo de crear una lista única de candidatos a congresistas, integrando a sectores de centro y centroizquierda, creando un programa de gobierno amplio que proporcione a las familias chilenas las mejores oportunidades de calidad de vida.
Por lo tanto, Jeannette no debe ocultar su ideología; sería un grave error. Por el contrario, debe resaltar aquellos aspectos que la hacen singular, apoyándose en un sólido programa, un acuerdo unitario en el congreso y una campaña territorial efectivamente articulada, que pueda ofrecer continuidad en el crecimiento y la seguridad social para las familias chilenas. ¿Es una tarea fácil? Por supuesto que no, pero ya ha demostrado su capacidad.
Con la primera vuelta a la vista, Jara se presenta como más que solo una representante de su partido; ella es ahora parte de una coalición que gobierna y, con su liderazgo, la transformación equilibrada entre continuidad y cambio debería considerarse asegurada, ofreciendo una promesa no solo competitiva, sino con fuertes posibilidades de éxito en la elección presidencial final.
Relacionado
Con Información de pagina19.cl
