Jeannette Jara Román continúa su trayectoria.



Después de una semana desde las elecciones primarias del oficialismo, parece que se consolida el acuerdo político y electoral entre los partidos que participaron en el pacto, permitiendo la votación de independientes, adherentes y militantes.

Es fundamental recordar que la elección primaria tiene como objetivo principal la nominación de un candidato/a. En comparación con elecciones anteriores, esta elección se destacó por ser competitiva dentro del oficialismo y por obtener resultados inesperados. Este es su valor y proyección. Fijarse únicamente en los números es poco útil, ya que hay argumentos y contraargumentos sobre primarias anteriores que no analizaremos en esta ocasión para evitar caer en autocomplacencias.

En este sentido, tras la elección primaria, la predicción de varios analistas sobre «el naufragio definitivo de la carrera presidencial del oficialismo» no se materializó. Por el contrario, Jeannette Jara logró posicionarse frente a los ‘permanentes candidatos de las Derechas’, abriendo el camino para un acuerdo e inclusión de diversas fuerzas políticas.

El éxito de la elección primaria permitió que la candidatura de Jeannette Jara Román se posicionara entre las primeras en las encuestas actuales (Julio 2025), superando todas las expectativas. Más allá de la participación electoral mencionada, esta elección revitalizó el ámbito político electoral de una manera que no había sido anticipada, dándole a la «Candidatura de la Coalición de centro e izquierda» un nuevo mensaje de unidad, pertinencia territorial, empatía, credibilidad y consistencia tanto en los argumentos como en su biografía (Jara no ha suspendido su militancia comunista).

Así, la candidatura exitosa enfrenta el desafío de integrar rápidamente las diversas fuerzas políticas que contribuyeron a su éxito, especialmente considerando las evaluaciones y presiones del sector. Es crucial manejar tanto las críticas legítimas como las auto-flagelantes que podrían generar incertidumbre. Esto obliga a la única candidata en competencia (todos los demás son precandidatos) a avanzar rápidamente, asegurando su respaldo estratégico para enfrentar el reto de la lista congresal unitaria y la primera vuelta presidencial. No obstante, a pesar de los buenos resultados en las encuestas, estos no son suficientes para garantizar la articulación necesaria.

La solidez (méritos y carisma) y la espectacularidad (gradiente electoral) de los resultados de Jeannette no deben hacer olvidar la importancia de sus acólitos y asesores. La buena salud de su base político – electoral es fundamental para proyectar futuros éxitos. En el debilitado Socialismo Democrático, deben ‘enjuagar los proyectos’, manejar la crítica legítima o, en su defecto, intensificar la inserción territorial que poseen (concejalías, alcaldías, consejerías y gobernaciones regionales) para materializar esa lista congresal unitaria, además de contar con un vocero o vocera asertivo/a que unifique la competencia presidencial y congresal. Es importante recordar que los votos no siempre son lo mismo, pero pueden encontrar un punto común en las virtudes de las políticas sociales alcanzadas recientemente que resuenan entre la ciudadanía, como la reforma de pensiones y la creación del Ministerio de Seguridad Pública, entre otros logros.

Desde esta perspectiva, aunque parezca contradictorio, apelar a la Democracia Cristiana (el centro) se convierte en un eje estratégico invaluable. Su baja actuación político-electoral responde a una entropía del centro político (Amarillo, Demócratas y expresiones en otras derechas), pero aún conserva la imagen simbólica del centro político en el país, que podría validarse desde el territorio. Este territorio profundo, donde la DC sigue siendo vista como la posición centrista de la política chilena.

Esto, estratégicamente, facilitaría la cobertura amplia del espectro político electoral nacional a favor de la candidatura del oficialismo. No obstante, la proyección también debe enfocarse hacia ese «centro independiente que se agrupa en organizaciones no gubernamentales (sociedad civil)», así como hacia la vasta geografía de la multitud que permanece latente; personas comunes, diversas organizaciones, etc. La candidata ha señalado que aún existen brechas también relacionadas con los avances sociales logrados en materia de previsión social y seguridad pública, entre otros aspectos.

Por último, atribuir a Jeannette la idea del anti-comunismo de la Guerra Fría, en el contexto chileno, podría reforzar la candidatura de coalición (aunque puede haber tensiones o resistencias en ciertos círculos políticos e intelectuales). Hay una potencial mayoría de votantes en la primera y segunda vuelta (bajo un contexto de voto obligatorio) que puede valorar más un espectro político clásico más poroso o diluido en comparación con el pasado reciente, reconociendo positivamente el liderazgo carismático basado en méritos profesionales, credibilidad política y un enfoque inclusivo desde lo ‘popular-urbano-rural’, pero también flexibles para integrar lo ‘no popular y virtual’ (espacios de redes sociales e internet), y parece que Jara cuenta con eso.

[1] Ver en EMOL (24 de junio 2025) Pepe Auth y participación en primarias: «Habrá más de dos millones de personas»

Con Información de pagina19.cl

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