Jara y Kast abordaron las principales problemáticas sociales del país durante el debate presidencial.

Este jueves, los candidatos presidenciales Jeannette Jara y José Antonio Kast asistieron al «Primer Foro Social» organizado por Radio Cooperativa en conjunto con el Hogar de Cristo, justo doce días antes de la segunda vuelta.

El debate se enfocó en la exclusión y discriminación, prestando especial atención al crecimiento continuo de la población migrante y la crisis en los campamentos, donde más de 120,000 familias habitan en 1,428 asentamientos.

El candidato de derecha subrayó la importancia de la seguridad, proponiendo el cierre de fronteras, un aumento de la presencia policial y medidas contra el crimen organizado en estos asentamientos. En términos de vivienda, sugirió la creación de 500,000 soluciones habitacionales, entre las que incluyó la «Operación Sitio 3.0», para promover la autoconstrucción en terrenos urbanizados.

Por su parte, Jara criticó la falta de claridad en las propuestas, destacando que el 70% de las familias en campamentos pertenecen a comités de vivienda. Su plan busca duplicar el fondo de seguridad municipal y continuar con el Plan de Emergencia Habitacional, teniendo un enfoque especial en los niños.

«Además de avanzar en el Plan de Emergencia, que contempla 260,000 nuevas viviendas, vamos a priorizar al 70% de las personas que residen en campamentos», afirmó.

En cuanto a cómo detener el aumento drástico de los campamentos (de 38,000 a 120,000 familias) sin incrementar la falta de presencia estatal, Kast insistió en la aplicación estricta de la ley y la realización de desalojos.

El líder republicano enfatizó que permitir que los ocupantes permanezcan en campamentos refleja una «falta de autoridad» y añadió: «Es necesario explicarles a las personas: ‘no pueden construir su vivienda aquí porque puede haber un aluvión’, y eso es cumplir la ley. Por ende, hay que hablarles claramente, la gente también entiende».

Respondiendo a su oponente, Jeannette Jara expresó: «Las personas no desaparecerán de los campamentos simplemente porque alguien lo afirme, a menos que se piense que eligen vivir allí por voluntad propia. La falta de empatía o de ponerse en el lugar del otro es un tema complicado».

En cuanto a la regularización y el control, Kast subrayó que «lo primordial para generar confianza es que las personas estén regularizadas en Chile y no en situación irregular. Y esto se logra entrando por la puerta, no por la ventana».

El candidato opositor advirtió que las alrededor de 300,000 personas en situación irregular en Chile «deben abandonar el país», reiterando que «tienen 104 días para salir voluntariamente». De no hacerlo, su eventual gobierno les solicitaría que abandonen el territorio «con lo puesto», permitiéndoles posteriormente postular desde el extranjero para un regreso regular.

Jeannette Jara cuestionó la viabilidad del plan de Kast, señalando que expulsar a 330,000 personas requeriría «nueve vuelos diarios durante un año» o «un vuelo diario durante nueve años», calificando su propuesta de «populista».

La candidata oficialista argumentó que la solución debe ser «seria y factible», sugiriendo un «empadronamiento obligatorio» y la expulsión de quienes no se registren. Entre los requisitos mencionó vínculos familiares, empleo activo y ausencia de antecedentes penales, advirtiendo que no se puede establecer una «puerta giratoria en la frontera».

PURANOTICIA

Con Información de chilelindo.org

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