Durante su visita a Curicó, en la Región de El Maule, la candidata presidencial oficialista, Jeannette Jara, presentó el plan “Chile Siembra Futuro”, cuyo objetivo es revitalizar la actividad agrícola del país y fomentar el desarrollo rural.
Jara informó que la iniciativa incluye diversas medidas tecnológicas, de infraestructura, apoyo específico a la agricultura familiar y la apertura de mercados para el agro.
“Todo esto con la finalidad de que Chile se convierta en un país con soberanía alimentaria y se posicione como un gran contribuyente a la seguridad alimentaria global”, afirmó.
Explicó que “las propuestas están relacionadas con la construcción de la infraestructura necesaria en las zonas rurales, el fortalecimiento de la capacidad de comercializar nuestros productos, el acceso a financiamiento y el apoyo a pequeñas y medianas empresas, además de una política estatal que facilite la diversificación y sofisticación de la producción agrícola en nuestro país. Reconocemos que el campo es un motor fundamental para el crecimiento y desarrollo del país”.
El programa “Chile Siembra Futuro” se estructura en cuatro ejes: mejora de la conectividad rural, impulso a una agroindustria sostenible, incremento de la tecnología y desarrollo del campo, junto con una mayor asociación y desarrollo de cooperativas.
Medidas del “Chile Siembra Futuro”
1-Conectividad rural: que el campo acceda a los mercados. Se finalizará la construcción de la red 5G y se mejorarán los caminos rurales que actualmente aísla a pequeños agricultores. Una conexión efectiva agilizará el transporte de las cosechas y su comercialización.
2-Agroindustria sostenible: Para que Chile pueda aprovechar las oportunidades de la transición hacia energías más limpias, es necesario que el Estado establezca el rumbo mientras el sector privado actúa con fuerza, colaborando estrechamente.
Se promoverá una industria forestal sostenible que no degrade el suelo, fomentando la restauración de tierras. Esto revitalizará los suelos, ya que sin tierras fértiles no hay futuro para la agricultura ni para nuestras comunidades rurales.
Se acelerará la construcción de plantas desaladoras para suministrar agua tanto para el consumo humano como para la actividad agrícola.
También se fortalecerá la Agricultura Familiar Campesina, introduciendo tecnologías de riego, prácticas sostenibles, acceso a mercados, asociatividad y resguardo de semillas autóctonas, entre otras.
Para 2028, al menos un 40% de las exportaciones agroindustriales obtendrán certificación verde.
3-Más ayuda, más tecnología: Chile al servicio del campo. Se establecerá un plan de trabajo público-privado en cada región, identificando proyectos estratégicos para el desarrollo productivo y la creación de empleos.
La tecnología llegará directamente a los campos a través del Programa de Extensionismo Tecnológico, acompañando al agricultor en el terreno para potenciar su producción.
Reducción del papeleo y más soluciones. Se creará una Red Nacional de Fomento Productivo que centralice todos los programas de fomento, desde Corfo hasta INDAP, facilitando el apoyo directo para los trabajadores del campo.
Se incrementará el financiamiento para la investigación en las regiones, lo que se traduce en más innovación en agricultura y mayores oportunidades de desarrollo local. Se promoverá una estrategia de financiamiento estable para institutos, centros de formación, y liceos técnicos que enfoquen su investigación en áreas estratégicas regionales, como la agricultura.
Asimismo, se generará una agenda de apoyo a las pymes que forme a sus trabajadores, fomente la innovación y atraiga inversiones, permitiendo que más empresas accedan a nuevos mercados.
Se modernizará la institucionalidad hídrica, unificando las funciones estatales para acortar los plazos de tramitación, coordinar las inversiones públicas y mejorar la calidad y transparencias de la información sobre los recursos hídricos a nivel nacional.
Se promoverán empleos agrícolas formales con seguridad social, con programas especiales para mujeres y adultos mayores que fortalezcan la producción y la vida rural.
4-Asociatividad y cooperativas: El campo unido es más fuerte. Se fortalecerán los programas de apoyo al cooperativismo, coordinando esfuerzos con municipios y gobiernos regionales para potenciar cooperativas en todo el país. De esta manera, los pequeños productores podrán agruparse para vender, innovar y exportar con mayor efectividad, aprovechando la innovación y la tecnología.
Además, se fomentarán programas de asociatividad, como redes de comercio digital y compras conjuntas, que fortalezcan la competitividad y la integración de pequeños productores y emprendedores, convirtiendo el campo chileno en un motor más competitivo y justo. Colaborar para innovar, comercializar y exportar: un Chile más equitativo y competitivo.
Con el objetivo de que Chile innove más y mejor, se promoverá la creación de Juntas Sectoriales de Innovación, donde las empresas de cada sector podrán unirse para abordar desafíos comunes mediante investigación, tecnología y nuevas ideas. Estas juntas estarán supervisadas por Corfo, y las empresas que participen recibirán beneficios tributarios, fomentando así la colaboración, la innovación abierta y la competitividad en la economía.
Con Información de www.lanacion.cl