La situación del mayor de Carabineros Felipe Barraza ha llamado la atención pública después de que denunciara haber sido víctima de constantes humillaciones por parte de superiores y colegas, lo que ha llevado a un complicado proceso administrativo.
Hasta abril, Barraza ocupaba el cargo de comisario en Vicuña y recientemente había terminado su formación como abogado. Al darse cuenta de la necesidad de formalizar su práctica profesional, se acercó a la Corporación de Asistencia Judicial, que requería su colaboración urgente. A pesar de esperar el permiso formal, comenzó a trabajar allí.
El mayor relató que durante una reunión con comisarios y jefes de la PDI regional fue objeto de burlas continuas, principalmente sobre su sobrepeso. En una ocasión, sus compañeros usaron inteligencia artificial para crear una caricatura ofensiva de él, la cual fue difundida en grupos de WhatsApp, aumentando su humillación.
En un estado emocional crítico, Barraza consultó a un médico, quien le otorgó una licencia inicial de 10 días, extendida luego a un mes por un psiquiatra, quien le recomendó continuar su práctica jurídica como parte de su terapia, recomendación que quedó registrada por escrito.
No obstante, llegó a Carabineros una denuncia anónima acusándolo de realizar dicha práctica durante su licencia. Según el Código del Trabajo, esta actividad no debería considerarse incompatible, ya que no establece un vínculo laboral.
Para protegerse, el mayor presentó una denuncia por acoso laboral bajo la Ley Karín; sin embargo, en tres meses, el avance ha sido mínimo, con solo una declaración registrada hasta el momento.
Al ser consultada sobre este caso, la institución de Carabineros optó por no hacer declaraciones oficiales.
Con Información de factos.cl