El pasado viernes, el desierto de Atacama ofreció un espectáculo natural incomparable al exhibir un impresionante ‘diablo de polvo’ cerca de Copiapó. Este fenómeno se manifiesta como una columna giratoria compuesta de partículas de arena y polvo, características de las zonas áridas.
El ‘diablo de polvo’ se formó bajo condiciones ideales: temperaturas alrededor de los 30°C, un cielo despejado y un suelo seco. Estas circunstancias climáticas son perfectas para la aparición de estos vórtices de polvo, que, aunque espectaculares, son menos destructivos que los tornados.
Este tipo de fenómenos puede alcanzar alturas de hasta 300 metros y diámetros que oscilan entre 3 y 91 metros, con vientos que superan los 90 km/h. A diferencia de los tornados, no necesitan nubes para formarse y son comunes en climas secos.
El avistamiento en Atacama desató un gran revuelo en redes sociales, rápidamente viralizándose gracias a su impresionante tamaño y energía. Este tipo de fenómenos destaca una vez más la poderosa fuerza de la naturaleza en los desiertos.
Con Información de factos.cl