El senador José Miguel Insulza se ha transformado en una de las voces más firmes y visibles en el impulso a la candidatura de Michelle Bachelet para asumir la Secretaría General de las Naciones Unidas. Consciente del peso simbólico y político de esta postulación, Insulza ha destacado que no se trata de un proyecto personal ni partidista, sino de una “apuesta de Estado” que busca proyectar a Chile y a América Latina en un escenario global marcado por profundos desafíos.
“Las niñas de hoy merecen ver a una mujer en lo más alto de la principal organización de naciones del mundo”, afirmó Insulza, subrayando la relevancia histórica que tendría la llegada de Bachelet al máximo cargo de la ONU. Para el senador, esta es una oportunidad única de abrir un camino que no solo rompe barreras de género, sino que también instala a la región como un actor con mayor influencia en la agenda internacional.
Candidatura de Bachelet: Un esfuerzo transversal
Respecto a la postulación de la expresidenta, anunciada oficialmente por el Presidente Gabriel Boric en un foro internacional, Insulza valoró el gesto, pero subrayó que debe ser un esfuerzo colectivo y no solo gubernamental.
“Esta tendría que ser una candidatura de país. Si ganamos, ganamos todos, y eso requiere también una conversación del Gobierno con los candidatos presidenciales”, advirtió, haciendo alusión a la necesidad de generar un respaldo político amplio que incluya tanto al oficialismo como a la oposición.
En esa línea, el exministro insistió en que se trata de una propuesta que debe trascender fronteras partidarias y convocar a todos los sectores en torno a un mismo objetivo: posicionar a Chile y a América Latina en un lugar de relevancia internacional a través de un liderazgo histórico.
Trayectoria y desafíos internacionales
Insulza destacó la trayectoria de Michelle Bachelet como expresidenta y Alta Comisionada para los Derechos Humanos, calificándola como una figura con credenciales más que suficientes para aspirar al cargo más alto dentro del sistema de Naciones Unidas. Su liderazgo en materia de derechos humanos, equidad de género y multilateralismo la convierten en una candidata con reconocimiento global.
No obstante, reconoció que la elección se dará en un escenario internacional complejo, con fuertes tensiones geopolíticas y disputas entre potencias que podrían incidir en el proceso de decisión. Aun así, Insulza ha sido enfático en advertir que el país no puede retroceder en esta apuesta: “Espero que a nadie de un próximo gobierno se le pase por la mente retirar la postulación de Bachelet”, declaró en una entrevista reciente a The Clinic.
Una elección clave en 2026
La definición del próximo secretario o secretaria general de la ONU se realizará en 2026, tras el término del mandato de António Guterres. En este contexto, la candidatura de Michelle Bachelet no solo representa una posibilidad de situar a Chile en el centro de la diplomacia mundial, sino también un hito histórico para la igualdad de género y la proyección de América Latina en los espacios de decisión global.