Rodrigo Egaña Baraona. Director de Educación Pública.
Ante los distintos desafíos que enfrenta la educación pública en Chile, el estudio “La Voz de los Directores y Directoras de la Nueva Educación Pública 2024” nos ofrece una oportunidad valiosa: escuchar sin prejuicios a quienes lideran las comunidades educativas del país.
Por segunda vez, la Universidad Diego Portales, en colaboración con la Dirección de Educación Pública, realizó una encuesta a directores, directoras y docentes de escuelas, liceos y jardines infantiles de los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP). Esta investigación no solo aporta datos; fomenta la confianza. Refleja un proceso de cambio que avanza, a pesar de los obstáculos, mostrando señales claras de progreso, compromiso y mejora continua.
Un dato notable —y posiblemente sorprendente en contraste con ciertos discursos establecidos— es que el 77% de los directores opina que la Nueva Educación Pública representa un cambio significativo o una transformación pedagógica, mientras que solo un 23% la ve como un simple ajuste administrativo. Este punto es crucial. En un contexto frecuentemente marcado por la desconfianza, esta perspectiva optimista desde el liderazgo educativo envía un mensaje poderoso: los actores clave no solo están comprometidos, sino que también valoran el camino que han recorrido.
Este apoyo se traduce en cifras tangibles. Un 65,4% de los directores sostiene que su compromiso personal con la educación pública ha aumentado desde que sus establecimientos se integraron a un SLEP, en comparación con el 57% de 2022. Además, más de la mitad (54,4%) percibe mejoras en el apoyo técnico-pedagógico, y el 50% indica un progreso real en el trabajo pedagógico, diez puntos más que hace dos años.
En este marco, la narrativa de crisis, tan común en el debate público, no refleja la realidad de lo que ocurre en los establecimientos. Lo que se revela es una reforma compleja y valiosa que se implementa de manera gradual, con ajustes y desafíos, pero también con aprendizajes institucionales y un creciente sentido de pertenencia por parte de las comunidades educativas.
Por supuesto, se reconocen los problemas. La encuesta evidencia preocupaciones válidas sobre el aumento de la carga administrativa (69% así lo percibe) y la falta de recursos materiales y financieros (51%). También se identifican debilidades en instancias como los comités directivos locales y los consejos de educación pública. Estas son alertas importantes que requieren atención. Sin embargo, a pesar de estas limitaciones, el tono general del estudio es uno de esperanza crítica: los actores están comprometidos con una política que consideran necesaria y perfectible.
Es esencial destacar que esta política pública va más allá de las estructuras administrativas. La Nueva Educación Pública se construye desde todos los rincones del país, especialmente en las áreas más alejadas y vulnerables, desde las escuelas y las aulas. El aumento en la autonomía directiva (del 28% en 2022 al 38% en 2024), en la posibilidad de compartir experiencias entre pares (del 27% al 47%), y en la participación en redes profesionales, refleja un sistema que comienza a operar en red y se fortalece desde su base, donde están los estudiantes, donde ocurren los aprendizajes y donde debemos asegurar la excelencia.
Por lo tanto, escuchar “la voz de los directores” implica más que conocer una perspectiva técnica. Es reconocer a quienes encarnan el cambio a diario, quienes gestionan recursos limitados, impulsan proyectos pedagógicos, reciben acompañamiento para desarrollar capacidades, cuidan de sus equipos y brindan oportunidades a sus estudiantes. También es una forma de honrar el profundo sentido de esta reforma: centrar a las comunidades educativas y convertir la educación pública en una causa nacional, sustentada más allá de gobiernos o circunstancias transitorias.
La Nueva Educación Pública no es un experimento ni una moda pasajera. Es una política de Estado en progreso, con avances medibles, desafíos que deben enfrentarse y personas que la hacen realidad todos los días. Escuchar sus voces, como se hace en este estudio, no solo es necesario, sino urgente.
Con Información de chilelindo.org