Impacto del Doble Daño: La Influencia de la Protección Institucional y la Ruptura del Vínculo Parental en el Desarrollo Infantil – Factos.cl: Últimas Noticias de Chile

A medida que la evidencia científica avanza y otros países adoptan modelos de intervención familiar efectivos, Chile aún no ha reconocido legalmente la alienación parental, lo cual genera un vacío que afecta la salud mental y el bienestar de niños y adolescentes.

Por Claudia Molina B.
Artículo de análisis sobre infancia y salud.

En Chile —así como en muchas realidades familiares— miles de niñas, niños y adolescentes se encuentran atrapados entre instituciones que prometen protegerlos y conflictos parentales que los fracturan. Estas situaciones representan dos caras de una misma herida: la intervención institucional dañina y la ruptura nociva del vínculo parental.

Ambos fenómenos afectan el bienestar infantil. Según UNICEF, el 56,9 % de los niños de 5 a 12 años ha sufrido agresiones psicológicas por parte de sus cuidadores principales, lo que refleja una cultura que confunde disciplina con violencia emocional. Surge una pregunta apremiante: ¿cuándo la protección se convierte en daño?

El daño institucional: cuando el Estado se convierte en parte del problema

Los programas de protección infantil en Chile tienen una misión noble, pero los datos evidencian un sistema colapsado donde lo noble se ve opacado por los intereses económicos de quienes comercializan con la infancia. En 2022, los Programas de Prevención Focalizada (PPF) y de Reparación del Maltrato (PRM) atendieron a 56.656 y 46.172 niños y adolescentes, respectivamente. Sin embargo, la rotación de profesionales, los incentivos por objetivos y la falta de especialización provocan lo que los especialistas denominan daño institucional: el Estado, en su intento de proteger, acaba reproduciendo el sufrimiento que buscaba evitar.

El desafío radica en entender que proteger no siempre significa intervenir, y que la protección sin escucha puede convertirse en control.

El daño biológico: la ruptura del vínculo parental

Desde la neurociencia y la psicología del apego se ha demostrado que el cerebro infantil está diseñado para amar a ambos progenitores. La ruptura injustificada de uno de estos vínculos —como ocurre en los casos de alienación parental— no solo genera daño emocional, sino también biológico.

La ruptura intencionada e injustificada del vínculo parental (RIIVP) altera los circuitos del apego y desencadena respuestas de estrés tóxico sostenido, con consecuencias duraderas en el desarrollo emocional.

En Chile, no se reconoce legal ni se sanciona a quienes manipulan a sus hijos para alejarles de su otro progenitor. En 2023, el Congreso rechazó un proyecto de ley que buscaba incluir la alienación parental en la Ley de Violencia Intrafamiliar.

Evidencia científica y voces académicas

La Dra. Sau-Lyn Lee Maturana, académica de la Universidad de Tarapacá, define la alienación parental como “un fenómeno psicosocial y sistémico que ocurre en contextos de separación o divorcio conflictivo, generalmente en disputas de custodia, donde uno de los padres manipula al hijo para que rechace al otro progenitor”.

“La alienación parental sucede en ausencia de abuso, negligencia o violencia por parte del progenitor rechazado. Observamos cómo los hijos rechazan a uno de sus padres sencillamente porque el otro habla mal de él o ella, oculta información o frustraciones durante las visitas”,
explica la investigadora.

Entre 2016 y 2020, Lee Maturana lideró el estudio “The forgotten parents: experiences, consequences and coping mechanisms of targeted parents of parental alienation”, que incluye más de 200 entrevistas a padres de diversos países. Su conclusión es contundente:

“La alienación parental trasciende culturas, razas y géneros, manifestándose casi de la misma manera en todos los continentes.”

La deuda legislativa en Chile

A pesar de la acumulación de evidencia científica, en enero de 2023, la Comisión de Familia de la Cámara de Diputadas y Diputados rechazó un proyecto presentado en 2016 (Boletín 10516-18) que proponía incluir la alienación parental dentro de las formas de violencia intrafamiliar. El debate se basó en argumentos desactualizados y en la controversia sobre la terminología del antiguo “síndrome de alienación parental”, ignorando el consenso internacional actual sobre la existencia de este fenómeno.

Mientras países como Canadá, Australia, Estados Unidos, Inglaterra, India y Brasil ya dispone de instrumentos validados para identificar y tratar la alienación parental, en Chile el tema continúa sin ser abordado formalmente. La Dra. Lee enfatiza:

“Nuestra legislación no reconoce ni sanciona a quienes fomentan conductas alienantes. Es crucial modernizar el debate político y legislativo fundamentado en evidencia científica.”

Consecuencias invisibles

Las secuelas de la alienación parental son devastadoras. El estudio internacional de Lee Maturana reveló que el 15 % de los padres alienados entrevistados había intentado suicidarse, lo cual es alarmante y refleja el profundo daño emocional y social causado por este tipo de violencia. Además, los hijos alienados presentan mayor riesgo de depresión, ansiedad, abuso de sustancias e incluso pueden repetir el patrón con sus propios hijos en la adultez.

“Estamos ante una forma de violencia intrafamiliar que destruye generaciones”, señala la investigadora.

Cómo se aborda (y cómo debería abordarse)

En Chile, la alienación parental —cuando se reconoce— se trata de forma individual, separando a los miembros de la familia y abordando síntomas de manera aislada. Sin embargo, la evidencia internacional indica que debería abordarse de manera sistémica y familiar. En Canadá, por ejemplo, los jueces pueden ordenar programas intensivos de reunificación de 15 días o más, donde todos los miembros reciben intervención multidisciplinaria. En Estados Unidos, varios estados han implementado protocolos judiciales y terapéuticos validados que requieren la participación obligatoria de las familias. Chile, en cambio, aún no cuenta con ese enfoque.

Educación y prevención: el paso inmediato

Para la Dra. Lee, la clave está en educar:

“Los actores políticos y legislativos deben colaborar con la academia. Sin base científica no hay prevención ni intervención efectiva. La familia es el núcleo de la sociedad, y debemos fomentar el bienestar emocional y relacional entre todos sus miembros.”

Educar también implica nombrar el fenómeno, capacitar a jueces y profesionales y desarrollar instrumentos de detección temprana. Reconocer la alienación parental no es una cuestión ideológica; es una necesidad en pro de la salud mental y la justicia relacional.

La infancia chilena se encuentra entre dos fuentes de daño: un sistema de protección que burocratiza el cuidado y un vacío legislativo que ignora la manipulación emocional dentro de las familias. Ambos generan heridas invisibles que la neurociencia y la psicología del apego pueden cuantificar.

Proteger no es simplemente separar; es garantizar vínculos sanos y una presencia amorosa. Solo cuando el Estado, la justicia y la sociedad entiendan que el amor también es un derecho biológico, podremos afirmar que realmente cuidamos a nuestra infancia.

Con Información de factos.cl

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